El viento arranca una decena de árboles y destroza parte del cementerio de Valverde de Júcar

El campo santo ha amanecido con casi un centenar de lápidas rotas tras el paso de "una especie de tornado" en la noche de este miércoles.

El temporal y las fuertes rachas de viento en la noche de este miércoles en la provincia de Cuenca han dejado alguna que otra consecuencia. En concreto, en la localidad de Valverde de Júcar, donde esta mañana el cementerio municipal ha amanecido con casi un centenar de lápidas destrozadas tras la caída de varios árboles.

El alcalde del municipio, Eduardo Mena, ha asegurado a Voces de Cuenca que durante la pasada noche, en la zona urbana, se notaron fuertes rachas de viento en torno a las 22-23 horas que estuvieron acompañadas de lluvia, un episodio que duró diez minutos. Sin embargo, en las viviendas y dentro del pueblo «no ha ocurrido nada» material.

Mena ha asegurado que todo el pueblo ha estado sin suministro eléctrico toda la madrugada hasta las ocho de la mañana, así como el internet y telefonía que se ha ido recuperando a lo largo de la mañana de este jueves.

Sin embargo, algunos vecinos que han visitado el cementerio municipal se han encontrado con árboles arrancados de raíz caídos sobre algunas de las lápidas. El primer edil destaca que «ha tenido que pasar una especie de tornado» porque solo ha afectado a una parte muy concreta del campo santo de Valverde. Por ello, desde el Ayuntamiento han pedido a los vecinos no acercarse hasta este espacio ante la peligrosidad que conllevaría entrar.

Eduardo Mena ha señalado que el viento ha tirado unos diez árboles de grandes dimensiones, «algunos de 15 y 20 metros de altura», sobre algunas lápidas, además de levantar losas, tirar cruces y ha roto unos 30 metros del muro perimetral del cementerio.

Imagen cedida

Asimismo, esa «corriente de aire» también ha afectado a un transformador eléctrico ubicado en las afueras del municipio, que fue lo que provocó el apagón nocturno en Valverde, ha destacado el regidor.

Viendo el estado en el que ha quedado el cementerio municipal, el alcalde se atreve a afirmar que las rachas de viento «tuvieron que superar los cien kilómetros por hora, porque esos árboles no se arrancan así como así».

El campo santo es propiedad del Obispado de Cuenca y el Ayuntamiento de Valverde tiene la concesión para su mantenimiento. Durante la mañana ya se han puesto en contacto con la institución eclesiástica, que visitará el municipio la próximo semana. Asimismo, desde el Consistorio colaborarán para limpiar el espacio.

Además, solicitarán a la Subdelegación del Gobierno de España en Cuenca informes «de lo que ha pasado y hasta dónde podemos llegar», con el fin de determinar si el municipio puede acogerse a alguna figura para recibir ayudas económicas ante este episodio.