El Tribunal de Instancia de Motilla exonera a un matrimonio de pensionistas de pagar 60.000 euros de deudas

La pareja había contraído un endeudamiento forzoso que les llevó a desprenderse de su vivienda y de una finca.

La justicia de Motilla del Palancar ha fallado en favor de un matrimonio de pensionistas al concederles la exoneración del pago más de 60.000 euros en deudas este 12 de noviembre. La pareja había acumulado deudas con 29 acreedores entre los que se incluyen entidades como  Cofidis, Eurocaja Rural, Oney, Bankia, Evo Banco, Wizink Bank y la Agencia Tributaria, así como diversas financieras de microcréditos. El matrimonio arrastraba la deuda desde hace más de una década debido al endeudamiento forzoso, pues habían mantenido una vida estable hasta que la crisis económica y el encarecimiento del coste de vida redujeron drásticamente su capacidad financiera, lo que les obligó a recurrir a pequeños préstamos que acabaron por sumirles en importantes deudas.

La necesidad de cubrir los gastos básicos así como el prestar apoyo económico a familiares en imprevistos les llevó a solicitar los créditos iniciales. El matrimonio relata como «primero fue para ayudar a un hijo, luego para pagar la luz, luego para comprar medicación… y cuando te das cuenta, ya no puedes salir”, han explicado. Con ingresos mensuales de 2.465 euros en pensiones y unos gastos fijos que superaban los 1.596 euros, apenas les quedaban 800 euros para cubrir alimentación, higiene y medicamentos lo que les llevó a usar tarjetas revolving, que permiten pagar las compras a plazos mediante cuotas mensuales fijas o variables, financiación al consumo y préstamos exprés para pagar las cuotas de los anteriores, sumiéndoles en una espiral insostenible pues según han explicado «había días en los que tenían que elegir «entre llenar la nevera o pagar una cuota”, recuerda el matrimonio.

Las crecientes deudas los llevaron a desprenderse de su patrimonio. Así entregaron su vivienda habitual en dación en pago y vendieron una finca, sin embargo solo cubrieron una mínima parte de la deuda total. Pese a estos sacrificios, los intereses seguían creciendo y les fue imposible afrontar más pagos por falta de liquidez, lo que provocó el inicio de varios procedimientos judiciales. Con el apoyo del apoyo jurídico de la Asociación Ayuda al Endeudamiento con el letrado José Domínguez al frente, presentaron la solicitud de concurso y acreditaron ante el juzgado no solo la insostenibilidad de su situación, sino también su constante actuación de buena fe. La intervención legal ha hecho que el tribunal conquense les haya concedido la Exoneración Total del Pasivo Insatisfecho (EPI), liberándolos de la carga financiera.

El letrado José Domínguez ha subrayado la importancia que tiene este recurso legal para las personas mayores. Así, el abogado ha apuntado que este caso es «representativo de lo que viven muchas familias de la tercera edad» quienes asegura «no se endeudan por capricho, sino  porque intentan sostener su vida y sus obligaciones en un entorno donde los ingresos se estancan y los pequeños créditos son percibidos como la única salida». Así, Domínguez ha señalado como La Ley de Segunda Oportunidad (LSO), un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos insolventes exonerarse de pagar sus deudas y empezar de nuevo si cumplen una serie de requisitos, «devuelve equilibrio a quienes ya no pueden avanzar sin ayuda», ha apuntado.

Gracias a la aplicación de este instrumento normativo, el matrimonio puede afrontar su jubilación con la tranquilidad que creían perdida, actualmente viven con un alquiler modesto lo que señalan que les permite tener calma y dormir por la noche porque, subrayan, «no es solo cuestión de dinero, es cuestión de dignidad”. De este modo, la Ley de Segunda Oportunidad se posiciona como una herramienta legal fundamental para quienes, tras una vida de esfuerzo, necesitan una liberación judicial de deudas insostenibles que les impiden vivir con normalidad. Casos como este demuestran que, legalmente, siempre hay una salida.