Diciembre es un mes propicio para los amantes de entender la realidad a través de las cifras y la demografía. Con poco más de una semana de diferencia el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado dos informes sobre los datos definitivos de población a 1 de enero de 2025: el censo anual y el padrón, que constituye además las cifras oficiales de habitantes. Se trata de dos maneras de medir lo mismo que, en lo que atañe a este año y a Cuenca, presentan las habituales divergencias en los números exactos, pero conclusiones similares en las tendencias.
Si se toma como referencia el censo anual (que en números globales refleja que la provincia conquense ha ganado 834 habitantes, un 0,42%) y de desglosa por municipios, se pueden reconocer una serie de patrones para cartografiar el mapa de la Cuenca que avanza demográficamente, la que retrocede y la que sestea. 133 municipios de la provincia pierden población en el último año, 95 la ganan y 10 se quedan igual.
Factor Madrid
Al igual que sucede con varias comarcas de Toledo y Guadalajara, capital alcarreña incluida, el efecto cercanía con la Comunidad de Madrid actúa como catalizador del incremento demográfico. El ejemplo más claro es el de Tarancón, dinámicas internas y pujanza de su sector industrial al margen. Fue el municipio de la provincia que más habitantes ganó el año pasado. Sumó 533 habitantes, una cifra superior al crecimiento registrado en 16 capitales de provincia españolas, entre ellas la conquense, a la que aventajó en 415 nuevos vecinos. Otro de los municipios que más crecen, Horcajo de Santiago (+159) se sitúa a poco más de 100 kilómetros de la capital de España y términos fronterizos con la provincia madrileña son Barajas de Melo y Zarza de Tajo, que protagonizan otras de las subidas más pronunciadas.
El dinamismo económico y laboral de la comunidad vecina y las dificultades de acceso a la vivienda actúan como una onda expansiva que favorecen el establecimiento de empresas y habitantes en una periferia cada vez más extensa. El mismo fenómeno se produce a pequeña escala en la comarca que tiene Tarancón como referencia. El aumento de los precios de alquileres y venta desplaza el interés a los pequeño pueblos circundantes y crecen también Belinchón (+17) -que también limita con Madrid-, Huelves (+15), Fuente de Pedro Naharro (+26) y Tribaldos (+3)
A-3
La autovía A-3 también vertebra un eje de crecimiento poblacional. Al ejemplo de Tarancón se puede añadir el de Motilla del Palancar, que con 193 habitantes más fue el segundo municipio que más residentes incorporó, superando también a la capital. Al analizar el dato conviene recordar que corresponde a la evolución de 2024, por lo que no recoge, ni siquiera de manera anticipatoria, el impacto del ERE de la factoría de Mahle. También destacan en ese sentido el crecimiento de Minglanilla y La Almarcha y, con menos intensidad, de la no tan lejana Iniesta.
Manchuela vs La Mancha Baja
En general La Manchuela presenta mejor comportamiento que La Mancha Baja, que prácticamente copa las principales bajadas en términos absolutos, encabezadas por San Clemente (-120) y Las Pedroñeras (-56). También son significativos los retrocesos de Villamayor de Santiago (-44), Ledaña (-42), Mota del Cuervo (-38) y El Provencio (-34).
Área de influencia de Cuenca capital
La ciudad de Cuenca crece en el censo por segundo año consecutivo y, en números redondos, es el cuarto municipio de todo el territorio provincial que más crece. Una evolución que, no obstante, en términos porcentuales se queda en un testimonial 0,22% y por debajo de la mayoría de las capitales de provincia española, incluyendo las de un tamaño principal. Sí que crece su área de influencia, aunque en algún caso con menos de ímpetu que en otros ejercicios. El aumento del precio de los alquileres, las ventajas fiscales y otros factores llevan a los pueblos del entorno a generalizadas subidas. Así, Arcas añade 88 habitantes y se aúpa al puesto 13º del ranking provincial. Villar de Olalla anota 61 residentes más; Chillarón, 22; Fuentenava de Jábaga, 21; Mariana, 18; y Villalba de la Sierra, 9.
La Alcarria vs Serranía Baja
Las dos cabeceras de referencia histórica en La Alcarria, Huete y Priego, retroceden levemente en esta ocasión, con 20 y 7 habitantes menos respectivamente. También caen en porcentajes similares Buendía (-5) y Villalba del Rey (-7). En esta comarca natural, el único aumento notable es el ya comentado de Barajas de Melo, que supera la barrera simbólica del millar de habitantes. En La Serranía Baja el comportamiento es muy desigual en sus poblaciones de referencia: Talayuelas se deja en el conteo 9 moradores y Landete unos 23, pero sin embargo crecen Cañete (+17), Salvacañete (13) y Carboneras (11). La población de Mira, afectada por la DANA en octubre de 2004, suma 4 habitantes.
Mayores variaciones porcentuales
En términos porcentuales, solo tres municipios crecen por encima del 15%: Villar y Velasco (+16,30% hasta 92), la referida Zarza de Tajo (+15,22% hasta 322) y Vindel (15% hasta 3). Conviene no deslumbrarse por los números relativos, se trata de muestras tan pequeñas que cualquier modificación tiene un gran impacto. Lo mismo sucede con las mayores bajadas en porcentaje, que son las de Castillo-Albarañez y Saceda-Tasierra (-23,53% hasta los 17 y 34 habitantes respectivamente).
Por encima de los 1.000 y por debajo de los 100
Los tres municipios más poblados de la provincia conquense siguen siendo Cuenca capital, Tarancón y Quintanar del Rey. San Clemente, Las Pedroñeras, Motilla del Palancar y Mota del Cuervo completan el grupo de términos por encima de los 6.000 habitantes. Por encima de los 1.000 hay un 32 municipios de un total de 238.
Siete municipios tienen menos de 20 habitantes y ninguno de ellos aumentó en población en el último año. El mínimo lo marcan, con 14 cada uno, Arandilla del Arroyo y Arrancacepas. Con 17 aparecen Castillo-Albarañez, Olmeda de la Cuesta, Valsalobre y Villarejo de la Peñuela. Yémeda se queda en 19. Un total de 77 términos conquenses están por debajo del centenar de residentes.















