Los acordes nazarenos de la Joven Orquesta de Cuenca emocionan en el Auditorio

Cuatro piezas de estreno han dado un carácter único a una cita ya consolidada dentro del calendario semanasantero de Cuenca.

La tarde de este viernes ha marcado el inicio de la vorágine nazarena en la que Cuenca se sumerge con mayor intensidad si cabe en las jornadas previas a la Semana Santa. Una tarde en el que los músicos de la Joven Orquesta de Cuenca han puesto los acordes de la Pasión en su VII Concierto de Marchas Procesionales bajo la batuta de Pablo Martínez Valiente en el Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’.

Las localidades vendidas al completo desde varias semanas atrás hacían presagiar, una vez más, un soberbio concierto en el que ochenta virtuosos músicos han mantenido emocionado y gratamente encandilado en todo momento al público que se ha concentrado en el auditorio. La cita ha contado además con varios estrenos: “Ecos de Soledad”, compuesta y dirigida por Andrés Rodríguez Carrasco, dedicada a la Soledad del Puente; “Luz Nazarena”, compuesta por Luis Miguel Pardo Mohorte; “Salve, Virgen de Valdeoña”, compuesta y dirigida por David Guirado Gutiérrez y dedicada a la Patrona de la localidad de Salvacañete.

También de estreno ha sido la obra “He aquí el Hijo del Hombre”, compuesta y dirigida por Sergio Bascuñana Guerra. La interpretación ha contado con la participación vocal del Coro Vokalis Fémina, dirigido por Mª Jesús López Bermejo, al que se han incorporado voces masculinas, dejando cerca de 50 componente más sobre el escenario. Además han actuado como voces solistas Pablo Lluva Cuenca y Miki Power, con una magnífica representación. Tampoco han faltado hasta seis dulzainas acompañadas de dos percusionistas para interpretar “¡Oh, Bendita Estrella!”, de José Manuel Mena Hervás.

El resto de piezas, todas ellas dirigidas por Pablo Martínez Valiente, han sido: “Virgen del Valle”, de Vicente Gómez Zarzuela, “La muerte no es el final”, de Cesáreo Gabaráin Azurmendi, “San Juan”, de Nicolás Cabañas, “ Jerusalén” y “El Evangelista”, de José Vélez García, “Mater Mea”, de Ricardo Dorado Jaineiro, “La Amargura con San Juan”, de José Antonio Esteban Usano, y “Concha” de Victor Manuel Ferrer.

A este amplio repertorio le ha seguido como primera obra extra “La Madrugá”, de Abel Moreno, en una emotiva y preciosa conjunción de música y luz. Además, el concierto ha quedado envuelto entre dos obras con otro tipo de carácter, no procesional, como fueron “Las Hébridas”, de Mendelssohn, en el inicio, y el “Danzón nº 2”, de Arturo Márquez, como segunda obra extra y que cerró el concierto.

Reseñable ha sido la profesionalidad del equipo técnico de luz y sonido del teatro-auditorio “José Luis Perales” de Cuenca, dando perfecta cobertura en toda la función. En conclusión, músicos, cantantes, directores, compositores y técnicos han procurado un brillantísimo concierto que quedará grabado por mucho tiempo en la memoria de los asistentes.