Casas ‘rápidas’ de madera y lana: la receta de una empresa de Cuenca contra la crisis habitacional

Las viviendas de la compañía Marcos Treehouses están diseñadas "para cumplir íntegramente con el Código Técnico de Edificación y los requisitos urbanísticos vigentes".

El proyecto Invierte en Cuenca ha mostrado su apoyo al proyecto empresarial de Marcos Treehouses como solución habitacional «en un momento muy comprometido».

Desde el primer momento, esta iniciativa impulsada por la Confederación de Empresarios de Cuenca ha respaldado esta empresa que construye viviendas de madera con una importante reducción de costes ante la evidente demanda de casas.

El técnico de la Oficina de Atención al Inversor de Cuenca, Julián Sorando, ha visitado a los responsables de esta empresa con el fin de seguir interesándose por su desarrollo y felicitarles por esta idea «que puede ayudar a encontrar casa a muchas familias, especialmente en los pueblos donde con un terreno ya se podría construir esta vivienda».

Julián Sorando ha ofrecido a los emprendedores toda la colaboración de los distintos departamentos de CEOE CEPYME Cuenca para poder consolidar esta empresa.

Invierte en Cuenca es un proyecto de CEOE CEPYME Cuenca para consolidar las empresas y autónomos en sus primeros meses de existencia y captar inversiones, gracias al patrocinio de la Diputación Provincial y la colaboración de Globalcaja y Auracar.

Marcos Treehouses

Marcos Treehouses aprovecha su amplia experiencia en la construcción de madera para ejecutar viviendas con muros de gran espesor, de hasta 30 centímetros y aislamiento naturales de lana de oveja merina, aprovechando su desarrollo de un sistema constructivo propio de entramado pesado que les permite amplios niveles de confort térmico, eficiencia energética y durabilidad.Además, la lana mezclada con sales de boro se vuelve mucho más resistente al fuego, lo que garantiza una seguridad extra.

La estructura se resuelve con vigas laminadas de gran selección, «aportando rigidez, estabilidad y solidez, construyendo viviendas que están diseñadas para cumplir íntegramente con el Código Técnico de Edificación y los requisitos urbanísticos vigentes».

El sistema permite contar «con elevados niveles de aislamiento y se ejecuta con plazos cortos de construcción, libertad en acabados y un impacto ambiental reducido mediante el uso de materiales renovables y sostenibles».

Según explica la empresa en su web, el tiempo de construcción dura unos 5-6 meses de la firma hasta la entrega de la vivienda.

Las viviendas se pueden levantar tanto sobre una solera de hormigón, como sobre un entramado de madera. Según la empresa, pueden albergar sin problemas suelo radiante, incluso las de dos plantas que el forjado es un hibrido de madera y hormigón

«Ofrecemos un sistema base con total libertad para los acabados. Los exteriores se pueden terminar con fibrocemento para pintar, enlucir, revestir con madera o darle un sinfín de efectos. Los interiores permiten acabados en pladur o madera, adaptándose a cualquier estilo, desde nórdico hasta moderno», señala la compañía.

Priorizan el uso de productos de la Serranía de Cuenca y otros puntos de España. «A pesar de la calidad, rapidez y eficiencia de nuestro sistema, ofrecemos precios significativamente más bajos que la construcción convencional», añaden.

Ofrecen tres modelos de viviendas en lo que respecta a tamaños: de 48, 63 y 83 metros cuadrados, adaptándose también a proyectos personalizados.