Tras la dolorosa derrota de la semana pasada ante el Elche Ilicitano, la UB Conquense necesitaba reconcilirse con su afición y consigo misma de manera perentoria. Le ha bastado una sola jornada para hacerlo, con una victoria sedante, balsámica y merecida por un claro y justo 2-1 ante la RSD Alcalá en La Fuensanta este domingo.
El comienzo del partido se caracterizó por la igualdad, con planteamientos y rendimientos muy parejos sobre el terreno de juego de complutenses y conquenses. La primera ocasión del partido fue para los locales en los primeros minutos, pero la resolvió Pantoja con un paradón.
La dinámica generalizada en ese periodo fue la de un encuentro muy cerrado, brusco a ratos, en las que de vez en cuando ocurría algo, algún acercamiento o destello de emoción. Los visitantes tuviron una de lla con una jugada colectiva que terminó en un centro de Samu Guillén que hubo de mandar a córner la zaga conquense. En un momento tan delicado como el minuto 43 Nico y Borja Sánchez protagonizaron una doble llegada rojilla por el lado izquierdo que no consiguió rematar nadie. Y es que el gol psicológico iba a ser asunto del Conquense. En el 45 Álvaro remató a placer de cabeza y puso el 1-0, todo un chute de oportunidad y energía justo antes del descanso.
La segunda mitad ya fue distinta. Al Alcalá no le quedó otra que ir con menos pudores hacia arriba y gran parte del éxito del Conquense basó, precisamente, en saber contener ese empuje y a la vez saber aprovechar huecos y cansancios. Estuvieron los madrileños muy cerca de empatar en el minuto 57 pero los anfitriones fueron más listos y apenas seis minutos después pusieron el 2-0. Iñaki Olaortua remató, también de cabeza, tras un córner botado por Mario Rodríguez con acierto suficiente para afianzar la victoria y los tres puntos.
Aguantar lo que sobraba de cronómetro fue ya asunto de pizarras, principalmente. Rober Guitiérrez rotó a fondo el banquillo, acertó con los cambios y sostuvo la ventaja.
Ya en los estertores del partido marcó el del honor la RSD Alcalá con un gol de Álvaro Portero desde dentro del área tras un saque de esquina que puso el definitivo 2-1.













