El duelo directo por la permanencia entre el REBI Balonmano Cuenca y el Ángel Ximénez Puente Genil ha seguido desde el inicio al guion previsto: intensidad, contacto y un tanteo corto propio de una final anticipada. Los primeros compases han sido una mezcla entre nervios y precaución para evitar ocasiones. Las defensas se han impuesto a los ataques posicionales y el 0-0 se ha prolongado más de un minuto hasta que Daniel Ramos ha inaugurado el marcador desde el pivote para el conjunto cordobés. La réplica local no ha tardado en llegar de la mano de Manuel Lima que lograba el empate unos segundos después marcando el tono predominante en la primera parte: posesiones largas, contactos al límite y protagonismo para las porterías.
En ese contexto ha emergido la figura de Pedro Tonicher. El guardameta del equipo conquense ha sostenido a los suyos con intervenciones de mérito —cerrando el seis metros y frustrando varios lanzamientos francos— para firmar un notable 6 de 18 al descanso, rozando el 34% de efectividad. También la madera ha sido aliada ocasional de los locales ante los intentos exteriores de Aizen y Estepa. Un Puente Genil, físico y paciente ha encontrado rédito en el juego con el pivote y en la capacidad de Lucas Aizen para asumir lanzamientos lejanos. Los cordobeses han golpeado, pero los de Lidio Jiménez han sabido responder con un Manuel Lima, incisivo tanto en penetración como desde los siete metros, que ha mantenido el pulso anotador, mientras que la conexión con Álvaro Martín y las acciones de Rajmond Toth han dado oxígeno al ataque del REBI Cuenca.
La primera ventaja clara para los conquenses ha llegado mediado el primer acto (4-3), ampliada más tarde hasta el 10-8 tras una brillante acción culminada por Tavares en fly que ha encendido a la grada. Sin embargo, cada intento de ruptura fue neutralizado por un rival ha sabido mantenerse firme. En el tramo final, con el 12-11 y posesión visitante, Toni Malla pidió tiempo muerto para diseñar la última jugada y la pizarra ha funcionado. Leandro Semedo ha encontrado el espacio y ha ejecutado con contundencia para establecer el 12-12 a falta de segundos. Con empate absoluto al intermedio y la permanencia sobrevolando cada decisión, la segunda mitad prometía mantener la misma tensión competitiva.
A la vuelta de los vestuarios el diablo ha estado en los detalles detalles. El arranque tras el descanso mantenía la tónica del primer tiempo con igualdad máxima y respuestas inmediatas a cada parcial. Joao Perbelini ha abierto el segundo acto con personalidad, elevándose desde el lateral para firmar el 13-12, aunque los cordobeses han replicado desde los siete metros para sostener el empate.
Manuel Lima, certero desde la línea y valiente en penetración, ha asumido galones cuando el encuentro amenazaba con romperse. Un siete metros transformado por el central y una acción inverosímil de Fede Pizarro, cayéndose hacia atrás, han dado al REBI un 15-13 que avisaba a los de Toni Malla de lo que se avecinaba. Cada intento local de abrir brecha ha encontrado réplica inmediata con un marcador oscilando constantemente entre el +1 y el +2 para los de Lidio Jiménez.
Si en la primera parte brilló Pedro Tonicher, en la segunda el protagonismo bajo palos ha sido compartido para los dos cancerberos a las órdenes de Jiménez. El guardameta local ha vuelto a emerger en momentos determinantes, mientras que Daniel Arguillas también ha sostenido a los suyos cuando el partido se ha vuelto un intercambio vertiginoso. Tonicher ha cerrado el encuentro cerca del 35% de acierto y Arguillas ha superado el 33%, muy por encima de los registros visitantes, donde ni Álvaro de Hita ni Cesar Augusto Oliveira de Almeida han conseguido llegar al 30%.
Con el 22-20 y diez minutos por disputarse, el choque ha entrado en territorio emocional. Puente Genil vació portería en inferioridad y arriesgó en defensa abierta; Cuenca respondió con paciencia. Nacho Pizarro ha culminado un contraataque clave para el 25-22 que ha obligado a Toni Malla a detener el reloj en varias ocasiones. El tramo final se ha convertido un intercambio frenético donde nadie desaprovechaba ni una sola jugada. Mosquera ha mantenido con vida a los visitantes, pero Perbelini —máximo anotador local— y Manuel Lima no han fallado en la gestión de las últimas posesiones. Con 28-27 y menos de un minuto por jugarse, el REBI ha ejecutado con sangre fría, forzado el error y ha terminado cerrando el choque desde el control.
El 29-27 final no solo supone dos puntos. Permite al conjunto conquense superar a su rival en el golaveraje particular y ganar margen sobre la zona roja, además de reforzar su fortaleza en casa —donde solo ha cedido en dos ocasiones esta temporada—. Lidio Jiménez lo había advertido en la previa, era «un partido de tres puntos» y su veredicto se ha cumplidoen lo clasificatorio, en lo anímico y en la sensación de competitividad. El REBI ha logrado corregir su talón de Aquiles —menos pérdidas en momentos críticos—, ha sostenido la tensión defensiva y ha encontrado soluciones ofensivas cuando el partido pedía cabeza.
En una zona baja comprimida hasta el límite, la victoria en El Sargal puede ser el punto de inflexión que permita mirar el calendario con algo más de oxígeno. Puente Genil, por su parte, prolonga su mala racha y se queda tocado tras un duelo que ha tenido al alcance hasta los minutos finales. La permanencia sigue abierta, pero esta noche en Cuenca el golpe lo ha dado el REBI.













