El Rebi Cuenca muere en la orilla en Granollers (31-30)

El equipo conquense logró remontar desventajas de cinco goles, pero también dejó escapar una brecha a favor de tres

El Rebi Cuenca se ha quedado este viernes a las puertas de puntuar en su visita a Granollers y conseguir un empate, o incluso una victoria más que factible, con los que hubiera podido dar prácticamente por solventada su permanencia en la Liga Asobal. El conjunto conquense ha caído por 31-30 en la ciudad vallesana en una derrota especialmente dolorosa porque demostró su capacidad de competir hasta el final en cualquier pista, pero no terminó de rematar la faena. Tuvo hasta dos balones en los instantes de cierre del partido para firmar las tablas, pero se topó con las paradas de Luka Krivokapic, quien poco antes también había atajado un penalti decisivo a Toth. Para llegar a ese desenlace de otro ‘uyy’, de otro ‘casi’, el conjunto castellano logró remontar desventajas de cinco goles (7-2, 10-5), pero también dejó escapar una brecha a favor de tres (21-24). Una montaña rusa de tanteos en el que la moneda cayó de cruz.

Y es que, como era más o menos previsible por la diferencias de fondo de armario de plantilla y la posición en la clasificación, los locales no tardaron en ponerse a mandar en el marcador. Las paradas de Pau Panitti y el acierto coral de jugadores como Fis y Figueras en la ofensivo propiciaron que cuando aún no se habían cumplido los diez minutos de partido ya se hubiese alcanzado el referido 7-2. Cinco minutos más tuvieron que pasar para que el Rebi Cuenca empezase a reaccionar y reducir distancias. Arguillas, a la postre el mejor de los suyos, comenzó a parar balones gracias también a una defensa cada vez más entonada y esa base defensiva dio más respiros y oportunidades a unos envalentonados visitantes, que al borde del descanso pusieron el 14-14 con el que se acabaría la primera parte tras un fallo de Pablo Urdangarin.

En la segunda mitad la dinámica inicial fue de igualdad, con constantes empates en el luminoso hasta el minuto 42, pero el Rebi Cuenca ofreció su mejor versión y supo leer muy bien el juego y templar los ritmos de partido para comenzar a ponerse por encima. Arguillas reforzó su estado de gracia y se aprovecharon las exclusiones de los locales, que no sabían que hacer para parar el ataque conquense. Los catalanes fallaron en ese tramo todo lo que tenían que parar y a falta de doce minutos Antúnez ponía el 21-24.

Seguramente en El Sargal este partido no se hubiese escapado, pero la afición apretó y los vallesanos volvieron a meterse en el partido -si es que se puede decir que se habían ido- con la fortuna y la puntería de varios goles a portería vacía y también haciendo buenas varias superioridades decididas por los árbitros.

Así que, a ocho minutos del final, Sergi Franco puso el empate a 25. El partido se reinicaba y de qué manera. Arguillas siguió aportando y tanto Fede Pizarro como Toth resolvían arriba cuando más costaba por la defensa abierta planteada por el Granollers que se atragantó en ocasiones. Pero hubo fallos, errotes técnicos y a menos de dos minutos, con 29-29, Toth falló un penalti de esos que marcan un partido. No falló Perbela otro para poner el empate a 30, pero fue rápidamente contestado por Bruno Reguart para poner el definitivo 31-30 ante un demasiado apresurado ataque local que se topó por dos veces con el Granollers.