Una recogida de firmas virtual reclama la continuidad de la actividad en el Alfar de Pedro Mercedes

El contrato para la gestión cultural del alfar concluye el 31 de diciembre, sin una nueva licitación a la vista que impida volver a cerrar este espacio.

La incertidumbre sobre el futuro del Alfar de Pedro Mercedes continúa con la inminente llegada de la fecha en la que la actual gestión concluirá su etapa al frente de este punto cultural de la ciudad. Así lo ha reconocido a Voces de Cuenca Daniel Raposo, codirector de Lamosa Lab, empresa adjudicataria de la gestión del alfar en la última licitación, cuyo periodo al frente del centro concluye el próximo 31 de diciembre. Raposo ha señalado que «lo que pase a partir del día 2 de enero, porque el 1 es festivo, es un misterio». Esta situación ha motivado una iniciativa ciudadana, independiente de la empresa gestora, de recogida de firmas en la plataforma Change.org para reclamar la continuidad del Alfar de Pedro Mercedes como espacio cultural abierto.

La campaña, alojada en Change.org, suma ya cerca de 800 apoyos y refleja el respaldo social a un proyecto que, en apenas dos meses y medio, ha vuelto a llenar de vida este enclave patrimonial de Cuenca. La recogida de firmas pone de manifiesto una realidad que desde Lamosa Lab apoyan con datos. Raposo refiere que solo en el mes de noviembre, alrededor de 1.270 personas han pasado por el alfar, la mayoría de ellos vecinos y vecinas de la ciudad. Una cifra que confirma el interés ciudadano por un espacio público que conserva todas las fases del oficio del alfarero y la memoria de una de las figuras clave de la cerámica española, Pedro Mercedes, Premio Nacional de Cerámica en 1966.

A pesar de las buenas cifras, a día de hoy no existe confirmación sobre la continuidad del proyecto a partir de enero. Raposo confiesa que ante la falta de noticias sobre una nueva licitación el equipo arrastra «una sensación melancólica por tener que volver a separarse de este magnífico espacio a dos semanas de cerrar», señala. Aunque desde la Concejalía de Cultura se trasladó durante la presentación de la nueva etapa de gestión del alfar la voluntad de trabajar en una licitación más estable, por el momento no hay avances concretos y el equipo desconoce qué ocurrirá tras el 2 de enero.

Durante este breve periodo de reapertura, el alfar ha mantenido una programación casi diaria, con talleres, visitas guiadas y actividades educativas. Todas las propuestas han colgado el cartel de completo. Raposo destaca especialmente los talleres de cerámica en torno impartidos por Rubén Navarro, que recibió más de 140 solicitudes en la segunda convocatoria, y las visitas comentadas, que se han llenado sistemáticamente debido a la limitación de aforo del espacio. También la actividad con centros educativos ha sido constante, con visitas de colegios desde Primaria hasta Bachillerato varios días por semana.

Desde Lamosa Lab subrayan que el respaldo institucional ha sido correcto y fluido, y atribuyen el final abrupto de esta etapa más a los tiempos administrativos que a una falta de voluntad política. No obstante, insisten en la necesidad de una gestión a medio y largo plazo, «de al menos tres años», que permita consolidar un proyecto educativo y cultural estable, vinculado tanto a la cerámica tradicional como a la creación contemporánea, un área por el que esta empresa gestora es reconocida a nivel nacional y que Raposo asegura que «ha conseguido poner en el punto de mira al alfar durante su apertura». El gestor cultural ha manifestado abiertamente su deseo e interés por una nueva licitación que permita a Lamosa Lab continuar su labor al frente del alfar, una unión que comenzó tras ser por primera vez adjudicatarios de la gestión de este espacio en 2022.

Raposo ha concluido que «el lugar lo merece», destacando que «es uno de los pocos espacios en España que conserva íntegramente el proceso del oficio del alfarero y tiene una energía especial», una energía tanto del propio Mercedes como de tantos otros maestros del barro que pasaron por este centro de creación y que el gestor cultural asegura que «se sigue contagiando para quien habita este espacio».