Dieciséis años lleva Cuencanimal siendo la voz de aquellos que no la tienen, un tiempo en el que sus paredes han albergado cientos de historias que, en su mayoría, han encontrado un final feliz gracias al trabajo voluntario, silencioso e impagable de los voluntarios y voluntarias que día a día roban horas a sus vidas, seres queridos y preocupaciones para darlas a aquellos seres de cuatro patas a los que se les ha arrebatado y para los que esta comunidad es temporal o definitivamente su familia.
De la realidad al sueño: de un refugio al aire libre a naves donde los animales no sufran las inclemencias del tiempo
El tiempo no pasa en balde y las infraestructuras del refugio son ahora las principales presas del desgaste de tantos inquilinos caninos que por ellas han pasado. La situación actual es urgente y desoladora, con puertas que no cierran, techos que calan y patios que mantienen a los habitantes del refugio expuestos a las inclemencias meteorológicas permanentemente, bien al frío y las lluvias del inverno o al calor del verano. «Las casetas están bien hechas, pero los techos se deterioran, los perros hacen socavones y cada rincón requiere reparaciones constantes. Las vallas y las puertas se oxidan, y tenemos que asegurarnos de que nada represente un riesgo para ellos», así lo ha señalado a Voces de Cuenca Puri García, una de las voluntarias que con su esfuerzo mantienen el refugio en pie.
Hoy Cuencanimal alberga más de 90 animales, de los cuales aproximadamente el 40% vive permanentemente en modo santuario: perros que nunca podrán ser adoptados por sus características o necesidades especiales ya que por el daño que el ser humano les ha infligido nunca podrán confiar en una familia y vivir la vida que merecen sin escaparse. Allí encuentran su familia, cuidados, comida y respeto, pero fuera del refugio no podrían sobrevivir ni tener una vida plena, adaptada a lo que se ha hecho de ellos.
Economía y recursos son limitados. Los socios cubren la comida y lo básico, pero cualquier imprevisto —un animal herido o un gasto inesperado con alguna infraestructura— puede desbordar el presupuesto mensual. Cada euro cuenta, cada nuevo socio es un paso hacia la seguridad de los animales. El refugio sueña con naves cubiertas que protejan a los perros del calor del verano y del frío del invierno, con patios seguros y espacios techados. Mientras tanto, Cuencanimal necesita el respaldo inmediato de socios, madrinas y padrinos, voluntarios para labores físicas y de comunicación, así como apoyo económico que garantice la estabilidad del refugio. En cuanto al apoyo institucional, Puri señala que de no ser por la intervención de los socios, voluntarios y aquellos que donan elementos o comida, las acciones que realizan serían una quimera; en este sentido señalan la necesidad de tener más apoyo por parte de Diputación y Junta para mejorar sus instalaciones y poder hacerse cargo de todos los gastos derivados del servicio que prestan.

Ninguna mano sobra: la necesidad de voluntarios en Cuencanimal
El voluntariado que sostiene esta labor es cada vez más escaso. Actualmente solo 6 o 7 personas ayudan de manera regular físicamente en el refugio por una tendencia a la baja que cada vez es más preocupante y que, de no revertirse se traducirá en poder salvar menos vidas. Puri señala la urgencia de más apoyo, especialmente para gestionar la comunicación y visibilizar la labor diaria del refugio. «Necesitamos un voluntario que esté especializado en redes urgentemente», destaca, pues la experiencia previa de presencia en eventos les ha demostrado que los usuarios se vuelcan y para ella es fundamental «que la gente vea lo que hacemos: recogidas, rehabilitación, cuidados… todo el día a día de sufrimiento y alegrías que nadie conoce».
Asimismo, la voluntaria advierte de que muchas personas se están blindando emocionalmente señalando en redes que el contenido de los refugios no les interesa para que el algoritmo no se lo muestre más y que con ello se debilita el papel de las cuentas de las protectoras así como su alcance. «La solución no es pasar el contenido porque te molesta ver la realidad, ver que hay animales sufriendo y que gracias a los santuarios están pudiendo recuperarse, la solución es aportar para que eso se pueda seguir haciendo y que crezca la concienciación para que cada vez sean menos casos en los que tengamos que actuar», advierte.
En Cuencanimal todas las manos son bien recibidas y aunque ahora mismo lo más demandado es un perfil para redes sociales, la voluntaria asegura que todo aquel que tiene interés en mostrar su apoyo encuentra un quehacer allí. En la asociación tienen en cuenta las capacidades de cada persona que se presta a ayudar y tratan de darle un trabajo que se adapte a lo que mejor puede hacer. Puede colaborarse en la limpieza de las instalaciones, el traslado de perros (tanto para llevarlos al veterinario como en rescates), asesoramiento legal, representando a la entidad en eventos puntuales (en ferias como Naturama o en manifestaciones), donando cualquier cosa que se necesite, realizando labores de albañilería y/o mantenimiento de las instalaciones. Para poder colaborar siendo voluntario, únicamente es necesario enviar un email a [email protected] e indicar cómo se podría colaborar.
Asimismo las adopciones continúan siendo el arma más poderosa contra el abandono y el maltrato animal. Dar una nueva oportunidad a un animal que no ha conocido el calor de una familia garantiza un compañero para toda su vida y un amor incondicional que devolverá a cualquiera mucho más de lo que le pueda dar a uno de estos animales. Para informarse de las adopciones debe escribirse un correo electrónico a [email protected]; serán los voluntarios de la protectora quienes guíen a los adoptantes y traten de buscar una familia y un peludo que sean compatibles teniendo en cuenta cada familia, sus horarios o estilo de vida. En su web cuencanimal.com pueden verse todos los perros en adopción.

Colaborar desde casa es posible: el apoyo económico que mantiene vivo el refugio
La entidad también contempla un modo de colaboración económico para aquellas personas que quieran apoyarles pero no dispongan de tiempo o capacidad física para ello. Existen diferentes formas de apoyar la iniciativa de este modo. Pueden realizarse donaciones esporádicas o periódicas con Pay Pal, BIZUM, Teaming o en la Cuenta Bancaria que a tal efecto tiene la protectora. Por transferencia bancaria puede ingresarse el importe que se desee en ES73 3190 1022 7411 2442 1916; en el caso de donaciones en el extranjero los datos son: IBAN ES51 3190 1002 2340 6691 7610 BIC / CODIGO SWIFT BCOEESMM190. A través de Bizum pueden localizarse como «Asociación Protectora de Animales Cuencanimal» o al código 05470.
La protectora también dispone de acciones continuadas de donación por teaming o asociados. En el caso de los socios, es el donante quien indica la cantidad que quiere aportar al mes y sus datos a través del correo [email protected]; en este caso las cuotas se cargan trimestralmente para ahorrar gastos por comisiones por domiciliación de recibos. También existe la posibilidad de microdonaciones a través de teaming en las que se carga un euro al mes bajo el nombre «Asociación Protectora de Animales Cuencanimal» o al código 05470. Del mismo modo puede colaborarse apadrinando a uno de los animales que vivirá toda su vida en el santuario o alguno de los que se encuentra en adopción. Esta es otra forma de tener un compañero animal en caso de no poder adoptar, una colaboración en la que el padrino o madrina es partícipe de su vida en muchos aspectos. Con su colaboración apoya su manutención y asistencia veterinaria. La asociación enviará fotos y vídeos suyos, su estado, anécdotas y por supuesto cuando encuentre una familia adoptiva. Los padrinos podrán acudir a conocerlo al refugio. También en este caso se elige la donación y se opta por cargo trimestral, siendo la cuota mínima en este caso de 10 euros al mes.
Desde la entidad también señalan que más allá del trabajo físico in situ o las donaciones económicas, el trabajo más valorado es denunciar los casos de abuso y maltrato para que Cuencanimal consiga su verdadero objetivo: que no haya animales maltratados o abandonados que necesiten de sus cuidados y apoyo. Después de 16 años de labor constante los animales no pueden esperar y sus compañeros bípedos tampoco deben hacerlo, Cuenca tiene la oportunidad de mantener viva esta historia de compromiso y cuidado, sumándose a una causa que ha demostrado resistencia y dedicación año tras año.














