El Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca ha vivido en la noche de este sábado una velada especial para los devotos de la Venerable Hermandad de María Santísima de la Esperanza y los semanasanteros. El 75 aniversario de la fundación de la Hermandad ha sido la excusa para disfrutar de un concierto que puso en pie a unas gradas abarrotadas de público a los mandos de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares.
La agrupación ha realizado una selección espectacular de marchas procesional con una plantilla cercana a los 140 músicos y con un programa diseñado expresamente para un espacio como el Auditorio. Entre ellas, la banda interpretó ‘Cerca de ti’ de Eliza Flower Adams; ‘En la cena del Señor’ de José Manuel Mena Hervás; ‘Gloriosa Resurrección’ de Luis Fernández Ramos; ‘Llegó tu hora’ de Francisco J. Ortiz Morón; y ‘A la memoria de un amigo’ de Nicolás M. Barbero Rivas.
Todas ellas, bajo la dirección de Juan Luis López Hernández, quien de esta última el director dijo que se trataba de un «mensaje de esperanza». Las marchas fueron dedicadas a las víctimas mortales en el accidente ferroviario de Adamuz, así como a sus familias y a aquellos hermanos de La Esperanza que ya no están.
Tras casi una hora de concierto exclusivo para el programa presentado, el público ha dado un calurosísimo aplauso a los componente de la agrupación tras finalizar las marchas, quienes además recibieron unos obsequios por parte de la hermandad de La Esperanza al finalizar.
La actuación no terminó con el final de las marchas procesionales, pues los músicos volvieron a sentarse para tocar un mix de las canciones más famosas de Raphael como ‘Escándalo’, ‘Digan lo que digan’ y ‘Mi gran noche’.
El público, parte en pie, no dejaba de aplazar la velada con sus aplausos y Pasión de Linares interpretó dos nuevas marchas procesionales. El acto terminó con el himno de España y los asistentes en pie, celebrando una actuación muy especial, la primera de esta formación en la ciudad de Cuenca, que ha llenado el auditorio de solemnidad, emoción y calidad musical, poniendo en valor la música cofrade como parte esencial del patrimonio cultural y religioso de la provincia.













