El Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha en Cuenca ha acogido esta semana el IV Congreso Internacional “El legado de Roma. Patrimonio material e inmaterial romano como recurso turístico actual”, donde la charla inaugural ha sido llevada a cabo por la divulgadora e influencer belmonteña Marian García, más conocida como Boticaria García.
En la inauguración también han estado presentes el consejero de Educación, Cultura y Deportes de CLM, Amador Pastor; el alcalde Cuenca, Darío Dolz; el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez; y el investigador de la UCLM, Miguel Ángel Valero, quien ha destacado que Boticaria García conoce «el salseo de los romanos», quien ha hablado de la trascendencia de los alimentos saludables que había en la gastronomía romana en la actualidad.
En este sentido, la divulgadora ha destacado ante los medios de comunicación que el ketchup fue inventado por los romanos, quienes utilizaban lo que se llamaba garum, «algo parecido porque tiene ese glutamato monosódico que es lo que nos gusta comer, que hace que para nuestro cerebro las cosas sea más apetecibles».
Boticaria García ha hablado en su intervención de cómo los romanos tenían una estructura nutricional «muy sólida y de la que podemos aprender mucho», pero que en el camino «hemos ido pervirtiendo esas gachas que tomaban hasta convertirlas en puro azúcar, o ese pan a una pizza ultraprocesada». «Qué podemos aprender de ellos y qué nos queda bueno, como el aceite de oliva, que afortunadamente eso lo tenemos intacto», ha resaltado.
En cuanto a una brecha gastronómica entre ricos y pobres, García ha apuntado que «había una igual que la hay ahora mismo», con una desigualdad entre clases más altas y más vulnerables. La carne, en la época romana, era un recurso que no tomaban las familias pobres, según la divulgadora. Sin embargo, la fuente de proteína con la que se alimentaba la clase baja eras las legumbres, dice García, «que tienen gran calidad y hoy en día deberíamos potenciarlas».
«Tenemos que aprender que las familias menos desfavorecidas tomaban esas legumbres y cereales como la espelta, y aprender que nosotros en nuestra alimentación, aunque sea caro, tenemos muchos recursos que utilizaban ellos que no eran ricos pero son muy saludables», ha sentenciado.













