Hay medicamentos como Tromalyt, Kreon o Jorveza que no están disponibles en algunos formatos en el mercado. El presidente del Colegio de Farmaceúticos de Cuenca, Juanjo Molina, apunta a que el Tromalyt de 150 miligramos «falta desde hace dos años pero no se conocen los motivos», aunque señala que «esta misma medicina de 300 miligramos sí está ofreciéndose a la población».
El problema del desabastecimiento, según los datos recogidos por LUDA Partners, que cuenta con más de 3.700 farmacias adheridas, recoge que en las últimas semanas se han notificado 11.785 incidencias de falta de suministro correspondientes a 1.538 productos farmacéuticos diferentes. Estas cifras reflejan la magnitud y diversidad de un fenómeno que lleva años enquistado en el sistema sanitario español.
Sin embargo, la principal novedad y que resulta especialmente llamativa es el ácido acetilsalicílico, perteneciente al medicamento Tromalyt. Se trata de un principio activo de la aspirina que aparece por primera vez entre los medicamentos con mayor número de faltas declaradas en España, representando el 4% del total nacional.
La presentación afectada, dicen, corresponde «principalmente a un laboratorio que comercializa el medicamento en formato de 75 miligramos, envase de 30 comprimidos». Además, la lista de problemas de suministro de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) incluye la presentación de 100 miligramos, envase de 500 comprimidos, comercializada por otro conocido laboratorio de medicamentos genéricos de nuestro país y Aspirina Plus 500 miligramos/50 miligramos 20 comprimidos.
En Castilla-La Mancha, los cinco medicamentos con mayor número de faltas notificadas por las farmacias son:
- Fixaprost. Un colirio que combina latanoprost y timolol, recetado para el tratamiento del glaucoma y la hipertensión ocular pero que, según Molina, en Cuenca ya está disponible.
- Amchafibrin. Un ácido tranexámico utilizado para la prevención y el tratamiento de hemorragias, en Cuenca falta el comprimido en ampollas.
- Kreon. Una medicina pancreatina, tilizada para la insuficiencia pancreática exocrina que el presidente señala que falta solo la de 10.000 miligramos.
- Zaditen. Un medicamento de ketotifeno, antihistamínico oftálmico para el tratamiento de la conjuntivitis alérgica
- Jorveza. Una budesonida oral, utilizada para el tratamiento de la esofagitis eosinofílica. Juanjo Molina indica que «no está disponible de un miligramo pero sí de 0,5», de modo que «el médico podría recetar dos dosis de Jorveza en lugar de una, de modo que no hay tanta problemática».
Estos fármacos en muchos casos están destinados a pacientes crónicos y, al no tener un medicamento genérico, a veces la demanda del mercado le gana a la oferta. De todos modos, más allá de estos medicamentos, Juanjo Molina dice que «si falta de una medicina en concreto, se puede sustituir por otra. El problema aparece cuando eso no se puede hacer» e incide en que «de ningún modo es un problema generalizado de fármacos, tampoco hay que alertar a la población».
Por qué a veces faltan estos medicamentos
La empresa Luda Partners, muy comprometida con el desabastecimietno de medicamentos, apunta a que la aparición del ácido acetilsalicílico entre los medicamentos con más faltas notificadas refleja «la presión» que soporta «desde hace años el sistema de suministro farmacéutico en España». Detrás de este fenómeno confluyen distintas causas coyunturales, como «el aumento puntual de la demanda en determinadas épocas del año, el incremento de los costes de producción, las tendencias impulsadas por las redes sociales o los conflictos internacionales que continúan tensando la cadena global de suministro», dicen.
A estos factores se suman otros problemas estructurales señalados por el sector, como determinadas políticas administrativas o el bajo precio de algunos medicamentos, que dificultan su rentabilidad y producción. No obstante, «esta situación no es exclusiva de España», señalan desde Luda Partners. Otros países de nuestro entorno también afrontan problemas de abastecimiento similares pero matizan que contamos con una ventaja diferencial: «ser el primer país en disponer de una herramienta tecnológica, llamada LUDA, capaz de localizar en tiempo real medicamentos en farmacias de todo el territorio nacional».














