Una barandilla metálica sustituirá al muro actual en el Samuel Ferrer para subsanar las grietas existentes

El poyete de ladrillo será reemplazado por una nueva barandilla metálica, eliminando las grietas existentes y mejorando la accesibilidad.

El Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado una memoria valorada para ejecutar obras de reforma en la barandilla exterior del complejo deportivo Samuel Ferrer, con un presupuesto de ejecución por contrata de 6.227,24 euros. Según ha explicado la portavoz municipal, Saray Portillo, el documento ha sido redactado por un técnico del Servicio de Conservación y Mantenimiento y contempla la sustitución del actual muro de ladrillo que sirve de apoyo a la barandilla en una de las zonas del acceso al pabellón.

La memoria valorada es un documento técnico redactado por un profesional que describe y presupuesta detalladamente una obra menor o reforma sencilla en actuaciones que no afectan a la estructura. En este caso, la actuación consistirá en demoler ese muro existente y colocar en su lugar una barandilla metálica desde el arranque del mismo. De esta manera, se pretende mejorar la accesibilidad al inmueble y reforzar la seguridad en este punto del complejo deportivo ya que existía una grieta en esta zona.

Portillo ha señalado que esta fisura se encuentra entre el forjado y el muro de ladrillo que sostiene la barandilla, por lo que desaparecerá al retirarse ese elemento constructivo. Los trabajos incluirán también la retirada del musgo acumulado en la zona y el saneamiento previo de la superficie antes de instalar la nueva barandilla.

La actuación se produce después de que el pasado año el Ayuntamiento anunciara la colocación de testigos para vigilar la evolución de varias grietas aparecidas en la fachada del pabellón en respuesta a un ruego  presentado por la formación de Podemos e Izquierda Unida Cuenca en Marcha-Unidas por Cuenca. Según trasladó entonces también la portavoz del equipo de Gobierno, los técnicos municipales determinaron que las fisuras se habían producido precisamente en la barandilla de las escaleras de acceso exterior a la primera planta, donde el muro presentaba una separación aproximada de 1,5 centímetros en su parte superior hacia la calle aunque según señaló entonces Portillo, el desperfecto se produjo antes de la pandemia de Covid-19, «por lo que cabe pensar, sin asegurarlo, que están estabilizadas», apuntó la portavoz.