«¿Se debió suspender o no la procesión del Domingo de Ramos?»: el viento del Hosanna llega al pleno

El PP acusa al alcalde de Cuenca de "temeridad" al no disponer el vehículo pesado de altura en las revisiones previas.

El pleno ordinario de mayo del Ayuntamiento de Cuenca celebrado este lunes ha sacado a debate la suspensión de la procesión del Domingo de Ramos en la ciudad tras las fuertes rachas de viento que se produjeron ese día, en el que los bomberos del parque municipal tuvieron que actuar en algunas zonas.

El concejal del PP Juan Guadalajara preguntó al equipo de gobierno sobre la manera o forma en que se realizaron las correspondientes comprobaciones de cornisas y tejados afectados por los desfiles procesionales. Una cuestión que ha realizado después de que el Grupo Popular encargara un informe al Servicio Municipal de Bomberos para que especificaran de manera detallada los medios utilizados para la inspección de esos aleros y cornisas y en el que se reconocía que el vehículo con autobrazo extensible no estuvo disponible hasta el día después, 30 de marzo. «Un vehículo que, tal y como nos trasladan los propios integrantes del servicio municipal, viene dando problemas desde hace un tiempo y no se terminan de solucionar», ha destacado el edil.

En este sentido, el concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Manuel Martínez Melero, ha señalado que esta cuestión fue contestada al grupo municipal por escrito mediante un informe elaborado al efecto por el jefe de servicio de Bomberos y Protección Civil de fecha 17 de abril. Aun así, el edil responsable ha informado de que el servicio realizó más de 70 inspecciones preventivas entre los días 20 y 26 de marzo, documentadas en los itinerarios profesionales y en inmuebles señalados por la Gerencia Municipal de Urbanismo, utilizando distintos medios materiales y de transporte del servicio, entre ellos los vehículos Bull 14, UPC 15, FSV 12 y vehículo de mando.

También, ha apuntado que el día 29 de marzo, cuando se produjo un episodio extraordinario de fuertes rachas de viento, y ello multiplicó las intervenciones por caída de árboles, desprendimientos en fachadas, canalones, etcétera, los bomberos atendieron «múltiples servicios simultáneos, priorizando las actuaciones según el riesgo potencial para las personas, las vías públicas y los accesos», mientras que entre los días 30 de marzo y 5 de abril se continuaron realizando actuaciones de saneamiento, revisión y aseguramiento de fachadas y elementos exteriores en distintos puntos de la ciudad.

En cuanto a las incidencias surgidas por la avería del vehículo con autobrazo extensible, Martínez Melero ha explicado que durante el periodo comprendido entre los días 12 y 30 de marzo estuvo condicionado por una avería mecánica, aunque desde el Ayuntamiento de Cuenca solicitaron apoyo al servicio de bomberos de la Diputación Provincial para disponer de un vehículo de trabajo en altura mientras se tramitaba y realizaba la reparación urgente del vehículo municipal.

El concejal de Seguridad Ciudadana, además, ha subrayado que las intervenciones preventivas estuvieron condicionadas también por la compleja accesibilidad del casco antiguo, caracterizada por calles estrechas, limitaciones de maniobrabilidad accesibilidad, obstáculos físicos y configuración urbana compleja que «dificultan siempre, no solo este año, el posicionamiento de vehículos de altura y la ejecución de determinadas actuaciones en óptimas condiciones en distintos puntos del casco antiguo». Sin embargo, ha añadido, el Servicio Municipal de Bomberos actuó sobre los puntos incluidos en el informe técnico de la Gerencia Municipal de Urbanismo y «realizó inspecciones previas, atendió incidencias durante los días de mayor riesgo y reforzó la operativa cuando la situación meteorológica lo exigió».

Por su parte, Juan Guadalajara ha criticado que el equipo de gobierno tenía que haber previsto el arreglo del vehículo y que estuviese operativo antes de Semana Santa, «porque estos trabajos no son una novedad». «Gracias a Dios, el Domingo de Ramos no pasó nada, pero sí vivieron situaciones muy desagradables y muy peligrosas. Y no hacía falta más que mirarle la cara al señor alcalde», ha destacado el popular, que ha insistido en que esta pregunta «lo que viene a trasladar es que se solucione la problemática de este vehículo lo antes posible para que no nos veamos en una situación similar».

En este momento, el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, intervino en el debate para preguntar a Juan Guadalajara, como concejal y miembro de la Junta de Cofradías de Cuenca, si creía que esa procesión se tenía que haber cancelado. El regidor ha destacado que las predicciones meteorológicas son «muy variables y amplias en los porcentajes de probabilidad», y ha aclarado que » el que se desprenda una teja o que vaya a caer algún elemento en altura no dependía de lo no revisado, que estaba revisado, sino que se producían sucesos porque había una situación meteorológica de viento importante».

El portavoz del Grupo Popular, Álvaro Barambio, por su parte, ha señalado que algún miembro del equipo de gobierno y él mismo estaban en ese momento dentro de la procesión «y no pusimos ninguna objeción ninguno de los dos, me imagino que la hermandad tampoco en aquel momento, ni la Junta de Cofradías».

Juan Guadalajara ha aclarado que lo que pone en duda su grupo municipal son los medios con los que se trabajan. Por ello, Dolz ha pedido que «expresen las preguntas de otra manera, porque da la sensación de que la culpa de que pudiera pasar algo en ese discurrir de la procesión es culpa de la falta de autoescala, y eso es mentira».

Ante esta situación, el PP en el Ayuntamiento de Cuenca ha acusado a Dolz en una nota de prensa de «temeridad» y han criticado que «es inadmisible que el vehículo pesado de altura no llegara a Cuenca hasta el Lunes Santo por la tarde, cuando ya se habían celebrado las primeras procesiones y las calles estaban abarrotadas de conquenses y visitantes».