El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado inicialmente la modificación de la Ordenanza Fiscal nº 4, reguladora del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), en una sesión marcada por el debate sobre si la reforma supone una mejora técnica con incentivos fiscales o un incremento encubierto de la presión tributaria. La propuesta, defendida por el concejal de Hacienda, Seguridad Ciudadana y Promoción Empresarial, Juan Manuel Martínez Melero, ha salido adelante con 13 votos a favor del Grupo Municipal Socialista, Cuenca en Marcha y Cuenca Nos Une; 9 votos en contra del Grupo Municipal Popular y 2 abstenciones del Grupo Municipal Vox.
Más actividad urbanística y actualización técnica
Martínez Melero ha justificado la reforma en el incremento sostenido de la actividad urbanística en los últimos años. Según los datos aportados, el número de liquidaciones del ICIO ha pasado de 804 en 2020, con una recaudación cercana a 989.000 euros, a 1.098 en 2025, con derechos reconocidos netos de 2,24 millones de euros.
Tras casi seis años sin modificaciones, la ordenanza se reestructura por completo en siete capítulos y 19 artículos. Tanto la estructura como las nuevas redacciones beben de diversas fuentes, como la Ley General Tributaria y la Ley de Haciendas Locales y toma como modelo ordenanzas de otros municipios como Toledo y Madrid. Entre los cambios técnicos más relevantes destacan la clarificación del hecho imponible y de las exenciones; una regulación más detallada del devengo, incorporando una presunción sobre el inicio de las obras; establecimiento de un plazo de seis meses para notificar tanto la liquidación provisional y como para la caducidad del procedimiento.
Asimismo se mantiene el sistema de declaración tributaria, descartando la autoliquidación y actualización del Anexo 1 con los cuadros de costes mínimos para la estimación objetiva de la liquidación provisional, que se encontraban obsoletos según el concejal. En la liquidación provisional se aplicará con carácter general la estimación directa tomando como base el presupuesto de ejecución material aminorado, utilizando la estimación objetiva solo cuando resulte superior, tomando como referencia módulos actualizados y bases técnicas sectoriales.
Casco antiguo
Asimismo se mantiene la bonificación del 40% para obras declaradas de especial interés o utilidad municipal en el casco antiguo, aunque se refuerza la seguridad jurídica exigiendo informe técnico que acredite que la actuación se encuentra dentro del ámbito protegido. En estos casos no está condicionada al uso residencial del inmueble, sino que conlleva la rehabilitación, reestructuración o mejora de esos inmuebles del casco antiguo Durante el debate, el Grupo Cuenca en Marcha ha planteado la necesidad de controlar que estas bonificaciones no terminen beneficiando indirectamente a viviendas de uso turístico.
Bonificación por eficiencia energética
La principal novedad es una nueva bonificación para actuaciones que mejoren la eficiencia energética en edificios y viviendas de uso predominantemente residencial. El incentivo oscilará entre el 70% y el 95% de la cuota, en función de la reducción de consumo de energía primaria no renovable o de la demanda energética anual de calefacción y refrigeración y el plazo para solicitarla finalizará con la conclusión de las obras. Esta reforma referente al régimen de bonificaciones, que ha sido uno de los ejes del debate político.
En el caso de instalaciones de aprovechamiento de energía solar, se elimina la exigencia de aportar certificado homologado, al no estar previsto en la Ley de Haciendas Locales, con el objetivo de reducir cargas burocráticas. Además, se exige desglose presupuestario para diferenciar claramente las partidas bonificables.
En materia de accesibilidad universal, se mantiene la bonificación del 95%, especificando que debe tratarse de inmuebles de uso predominantemente residencial. La ordenanza define expresamente quiénes se consideran personas en situación de discapacidad e incluye por equiparación a los mayores de 70 años. También se elimina la necesidad de informe del área de intervención social, agilizando la tramitación.
El eje del debate político: ¿actualización o subida encubierta?
La modificación cuenta con informes favorables de Secretaría, Tesorería, Intervención y del Tribunal Económico-Administrativo Municipal. No obstante, la Intervención advierte que la aplicación de las bonificaciones no debe generar una disminución estructural de ingresos que comprometa la estabilidad presupuestaria ni el plan de ajuste al que está sometido el Ayuntamiento.
El Grupo Popular ha votado en contra al considerar que la actualización de los módulos de costes, manteniendo el tipo impositivo —ya en el máximo legal—, implicará de facto un aumento de la recaudación y, por tanto, una mayor presión fiscal. Defendió que podría haberse buscado neutralidad fiscal reduciendo el tipo mientras se actualizaban las bases. Desde Vox se ha optado por la abstención, valorando positivamente las nuevas bonificaciones pero apelando a la responsabilidad financiera en un Ayuntamiento intervenido económicamente.
Por su parte, Cuenca en Marcha ha respaldado la reforma por su orientación social y por la incorporación de incentivos energéticos y de accesibilidad, aunque pidió reforzar mecanismos de control y ampliar incentivos para rehabilitación de viviendas cerradas. Por su parte, el concejal de Hacienda ha negado que exista subida de impuestos, subrayando que no se incrementa el tipo impositivo y que la mayor recaudación obedece al aumento de la actividad urbanística, no a una mayor carga fiscal. Además, ha defendido que el plan de ajuste impide reducir tipos si ello compromete los ingresos globales.










