La Asociación de Vecinos del Cerro de la Estrella ha impulsado un grupo de Whatsapp centrado en la seguridad ciudadana en el que ya participan alrededor de 150 residentes del barrio. La iniciativa, promovida por el presidente de la entidad vecinal, Miguel Ángel Moraga, busca reforzar la vigilancia comunitaria y agilizar la comunicación entre vecinos ante cualquier situación sospechosa.
«Si vemos algo raro, alguien mirando coches o entrando en un portal, lo comunicamos», explica Moraga, que define el funcionamiento del grupo como una red de aviso vecinal y casi de «patrullas ciudadanas» para actuar con rapidez y alertar a la Policía cuando es necesario. La creación de este canal surgió después de se produjeran en el barrio algunos episodios de robos en garajes y vehículos. Aunque el presidente vecinal subraya que no se trata de una situación grave ni frecuente, sí reconoce que se han producido sustracciones en coches y, recientemente, varios robos de catalizadores.
«De vez en cuando sí se da algún caso», señala Moraga, quien considera que la coordinación vecinal permite mantener una mayor atención sobre lo que ocurre en las calles y zonas comunes del Cerro de la Estrella. Desde la asociación han destacado que el objetivo del grupo no es sustituir la labor policial, sino servir como herramienta de prevención y comunicación inmediata entre residentes.
Estado general de barrio: una limpieza adecuada pero deficiencias en la jardinería
En términos generales, la Asociación de Vecinos hace una valoración positiva del estado del barrio. Moraga asegura que la recogida de basura funciona «bien» en líneas generales, aunque admite que en ocasiones algunos contenedores de vidrio se saturan antes de ser vaciados. Donde sí observan más deficiencias es en el mantenimiento de jardinería. Según explica, las hierbas crecen en distintos puntos del barrio y «tardan demasiado» en retirarlas, especialmente en los alcorques de los árboles. En contraposición, el presidente vecinal ha destacado el buen estado de parques y zonas infantiles, que considera «impecables» y bien mantenidos por el Ayuntamiento.
La asociación también señala que las zonas de sombra son insuficientes, especialmente de cara al verano y a la celebración de las fiestas del barrio, ya que los árboles plantados todavía son pequeños y no ofrecen suficiente cobertura. En cuanto a las fuentes de agua potable, Moraga señala que en el parque a orillas del río Moscas hay dos fuentes, pero que la rehabilitación de la Fuente de la Carreta quedo «en agua de borrajas». Ya en 2024 los vecinos pensaron que esta instalación había resurgido por la presencia de agua, que resultó ser de una avería de una tubería. Aunque la excavación se encuentra hecha, el presidente de los vecinos de la zona señala que «se ha quedado olvidado, la fuente sin descubrir y no se ha rehabilitado», una demanda que mantienen a día de hoy.
En el plano político, Moraga muestra un respaldo explícito al trabajo del concejal Alberto Castellano, cuya implicación contrasta —según afirma— con las críticas expresadas desde otros colectivos vecinales de la ciudad. El presidente asegura que el edil «está siempre pendiente» de las necesidades del barrio y responde con rapidez a las incidencias planteadas por los vecinos. Además lo ha definido como «una buena persona y un buen concejal».














