La asociación cultural Le Grand Garage, última gestora de la Sala de Arte El Almudí, ha criticado al Ayuntamiento de Cuenca por adjudicar «de forma directa» la gestión de este espacio de exposiciones a la Fundación Antonio Pérez (FAP)
Tras la información que trasladó este miércoles la concejala de Cultura, Marian Martínez, sobre la situación de El Almudí en la actualidad, quien avanzó que se había tramitado la subvención al Consorcio Ciudad de Cuenca a través de la FAP para «agilizar los trámites», la asociación cultural ha mostrado su opinión a través de sus redes sociales.
En un comunicado vía storys, Le Grand Garage ha criticado al Consistorio por no abrir un procedimiento público que «permitiera concurrir a otras asociaciones culturales», una decisión que «deja fuera a entidades que ya habían demostrado, con hechos, su capacidad para gestionar este espacio», han destacado.
En este sentido, la asociación cultural ha informado de que presentaron en enero una propuesta para continuar el proyecto que desarrollaron durante el último año, ya que fueron los adjudicatarios de la última licitación para gestionar esta sala de exposiciones. Sin embargo, han lamentado que pasados más de seis meses «seguimos sin recibir una respuesta, pero sí ha habido tiempo para entregar la gestión directamente a otra entidad».
La entidad cultural ha recordado que durante su gestión se realizaron ocho talleres gratuitos para la ciudadanía, con una remuneración de 600 euros para cada instructor; materiales y catering gratuitos para todos los asistentes; una convocatoria pública para seleccionar tres exposiciones, remunerando con 1.200 euros a cada artista; programación de DJs y otras actividades culturales, «todas ellas remuneradas». Un modelo, ha resaltado, «basado en dignificar el trabajo cultural y devolver los recursos públicos a la ciudadanía en forma de acceso libre, participación y oportunidades».
Asimismo, han asegurado que se les exigió justificar «hasta el último euro», quienes presentaron toda la documentación económica requerida y asumieron las obligaciones administrativas «con absoluta transparencia».
Con respecto a la adjudicación directa, Le Grand Garage ha denunciado que el argumento «no resiste una pregunta muy sencilla: ¿cómo puede hablarse de agilizar cuando una propuesta presentada en enero ni siquiera ha obtenido respuesta? La rapidez nunca puede ser la excusa para renunciar a la igualdad de oportunidades».
En este contexto, ha preguntado si la mejor política cultural para Cuenca «consiste en concentrar aún más recursos y espacios en una misma institución, en lugar de fortalecer el tejido asociativo independiente y favorecer la diversidad de proyectos».
«Lo preocupante no es solo quién gestiona El Almudí. Lo preocupante es el precedente que se establece cuando un espacio público deja de ser un lugar al que cualquier proyecto pueda aspirar en igualdad de condiciones», han subrayado en el comunicado. La asociación ha insistido en que la cultura pública «no puede funcionar por adjudicación directa cuando existen colectivos preparados, con experiencia y con proyectos contrastados», sino que debe fucnionar «con transparencia, concurrencia y criterios públicos».
Por último, Le Grand Garage ha resaltado que Cuenca merece una política cultural «abierta, plural y transparente, y quienes trabajamos durante años para construirla tenemos la obligación de señalar cuando esos principios dejan de respetarse».













