La reforma de la cárcel de Cuenca permite incorporar duchas individuales y subir cuatro grados la temperatura

Las obras "casi finalizadas" han tenido una inversión de cinco millones y medio de euros para desarrollar una prisión "prácticamente nueva".

Las obras del centro penitenciario de Cuenca han tenido una inversión «casi finalizada» de cinco millones y medio de euros para desarrollar «una prisión prácticamente nueva».

El secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Ortiz, ha informado durante su visita a las obras del Centro Nacional de Estudios Penitenciarios en Cuenca que los trabajos están «a punto de finalizar, a lo que quedarán como mucho dos meses».

Las obras han consistido en dos actuaciones: una en el interior de las celdas, donde han conseguido que tengan ducha y han eliminado las duchas comunes que estaban en los centros antiguos y cuyo espacio ahora se han destinado a los módulos para aulas y formación «para que puedan trabajar los profesionales».

La otra «gran intervención», ha resaltado el secretario general, ha consistido a los fondos de recuperación, «una constante en un buen número de centros penitenciarios», para impermeabilizar la prisión. «Hemos hecho una visita la semana pasada y hemos podido comprobar in situ que posiblemente estemos hablando de 3 y 4 grados menos de frío en el interior al colocar el material que se conoce como SAPE», ha resaltado.

La magnitud de las obras, ha manifestado Ortiz, puso de manifiesto la necesidad de «vaciar» la prisión y trasladar a los internos «para que las obras pudieran hacerse en plazo y evitar cualquier problema de inseguridad en el interior». En el plazo de uno o dos meses, el centro penitenciario de Cuenca volverá a recuperar su capacidad total de 110 y 120 plazas.