La nueva normalidad de la Facultad de Educación arranca con el doble grado en Educación Primaria e Infantil

El decano de la Facultad, Sixto González destaca las posibilidades de posicionamiento y repercusión para el centro y para Cuenca

La Facultad de Educación entra en la nueva normalidad como terminó la etapa inmediatamente anterior: trabajando para conseguir la mejor formación para los futuros educadores.

El inicio del nuevo curso viene cargado de novedades. A la adaptación a la nueva situación provocada por el coronavirus en cuanto a instalaciones, metodologías, medidas de higiene y seguridad etc., hay que sumar la implementación de un  nuevo doble grado en Educación Primaria y Educación Infantil. El proyecto surge en el seno del actual equipo decanal que lleva más de tres años trabajando por conseguirlo, pero hasta que el Vicerrectorado de Docencia no dio el visto bueno en diciembre, no ha podido producirse.

Con este doble grado, los estudiantes que lo cursen podrán obtener en cinco años las dos titulaciones: Infantil y Primaria. El decano de la Facultad, Sixto González, indica que para el primer curso 2020/2021 solamente van a sacar unas 20 plazas ya que la idea es «empezar por un número significativo pero no demasiado abundante para poder ir mejorando año tras año e ir ampliando la cantidad de plazas» según explica.

La fórmula de estudio de este doble grado es la de cursar los 60 créditos por año de una de las titulaciones, más otras dos asignaturas (12 créditos) de la otra, en total 72 créditos anuales. Una carga de trabajo más elevada pero que es el principal objetivo de la Facultad: «La idea es atraer a un tipo de alumno preparado para trabajar un poquito más y que incluso nos ponga las pilas al claustro de profesores». En este sentido, Sixto comenta que otras universidades ya han implementado esta idea y «funciona fenomenal, ya que obliga al profesorado a autoevaluarse y mejorar».

Las ventajas para los estudiantes de esta doble titulación son muchas. Para empezar si se presentan a concurso de oposición obtienen un punto adicional por segunda carrera y además pueden opositar por ambas modalidades: infantil y primaria. Asimismo en cuanto al destino a la hora de trabajar, Sixto también señala que el doble grado ofrece posibilidades: «Con el doble grado tienes el doble de posibilidades de pedir plaza y no tener que desplazarte tanto» afirma. Además, en el ámbito privado y concertado relata que también es beneficioso ya que ofrece oportunidades a nivel de currículo y de competencias.

Sixto considera que este tipo de iniciativas son potencialmente beneficiosas también para la ciudad: «En Cuenca, por desgracia la proporción de población se ha ido reduciendo y no llenamos los grados. La idea es atraer con este proyecto a alumnado de otras provincias y otras Comunidades Autónomas».

El decano valora además que este doble grado «refuerza el sello de calidad de la Facultad en los últimos cuatro años» en los que se ha puesto en marcha el Máster de Investigación e Innovación Educativa, un programa de doctorado oficial y dos nuevos laboratorios de investigación e innovación educativa, uno generalista y otro de literatura y folclore infantil, que se han unido al que ya tenían de música desde hace muchos años. «Somos la Facultad de la Universidad de Castilla-La Mancha con más laboratorios inaugurados en los últimos cuatros años» afirma Sixto.

Equipo decanal Facultad Educación con el rector Miguel Ángel Collado y la vicerrectora Mª Ángeles Zurilla

En cuanto a la proyección hacia el exterior, Sixto destaca la internacionalización de la Facultad mejorando convenios con otros centros de Europa, Sudamérica y Estados Unidos y con un intercambio continuo de estudiantes. El decano destaca el beneficio para Cuenca como marca ciudad: «Traer alumnado de fuera enriquece a la ciudad y a la Facultad y aporta una visión internacional de ambas. Esos alumnos conocen Cuenca a través de la Facultad».

En este sentido, subraya que uno de los principales activos de la Facultad de Educación de Cuenca es la cercanía: «Nuestra seña de identidad es que tratamos a nuestros alumnos con nombres y apellidos. En otros sitios con una ingente cantidad de estudiantes esto no ocurre y todo es mucho más impersonal».

Sixto cree que la Facultad de Educación goza de un buen estado de salud y que todo es fruto de una larga tradición y trabajo conjunto entre todos los compañeros del claustro. Particularmente durante la etapa con él como decano su equipo «ha trabajado en gran medida la investigación y la internacionalización» comenta. Asimismo lamenta que el nuevo salón de grados totalmente equipado para metodologías dinámicas que iban a inaugurar en marzo, se haya tenido que paralizar por el coronavirus.

Por último, Sixto recalca que «es importante la financiación en educación tanto básica como superior» y que «la labor de los formadores siempre ha de tener una dotación sustancial» para que la sociedad avance.  

Con este doble grado, la Facultad de Educación de Cuenca avanza a paso firme hacia la consecución de una formación de calidad sin perder de vista la integración en la vida cultural de la ciudad.