La fuente en la plaza Segundo Pastor no se restaurará por su elevado coste

Castellano aboga por encontrar un uso distinto para este espacio porque el presupuesto para una nueva fuente ascendería a 190.000 euros.

El concejal de Barrios y Pedanías, Medio Ambiente y Sostenibilidad, Alberto Castellano, ha informado en el Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Cuenca que no es viable recuperar ni poner en funcionamiento la fuente vandalizada de la plaza Segundo Pastor, tal y como ha solicitado el Grupo Municipal Vox a través de su concejal Rafael Rodríguez, debido al grave estado de deterioro que presenta la instalación.

Rodríguez ha trasladado al pleno el ruego de los vecinos de la zona, que piden la recuperación de la fuente y su puesta en funcionamiento. En su respuesta, Castellano ha explicado que, tras solicitar un informe a Aguas de Cuenca, se ha constatado que la fuente presenta numerosas deficiencias estructurales y técnicas. Entre ellas, carece de rebosadero, tiene el tubo de desagüe roto, el vaso de la fuente se encuentra totalmente degradado y sin posibilidad de reparación, no dispone de impermeabilización y su sistema de iluminación y la instalación eléctrica están en mal estado. Además, la bomba encargada de la recirculación del agua se encuentra averiada.

Según ha detallado el concejal, estas deficiencias provocan pérdidas continuas de agua y filtraciones en el terreno, con riesgo de generar nuevos deterioros en el entorno. Por este motivo, los informes técnicos concluyen que sería necesario desinstalar completamente la fuente y, en caso de considerarse oportuno, instalar una nueva. La valoración económica de esta actuación, que incluiría la retirada de la fuente actual y la instalación de una nueva, asciende a 190.000 euros, IVA incluido, una inversión que el Ayuntamiento no puede asumir en este momento al tener que priorizar otras actuaciones en la ciudad. Ante esta situación, Castellano ha señalado que el equipo de gobierno estudiará dar un uso alternativo al espacio que ocupa actualmente la fuente, al no poder atender el ruego en los términos planteados.