El Cerro del Socorro vuelve a ser un año más el epicentro de la fiesta de Jueves Lardero para los más jovenes. El frío y el viento no ha sido impedimento para que decenas de jóvenes se acerquen a esa zona, como ya es tradicón, a comer el típico bocadilo de tortilla de patatas y chorizo y pasar la tarde con amigos. Hay quienes han preferido subir después de comer. Sobre las 4 y media de la tarde se ha notado una gran llegada de jóvenes.
Hay quienes participan por primera vez en esta fiesta que reúne a gente de Cuenca, estudiantes e incluso jóvenes de otra provincia que han venido a propósito para celebrar Jueves Lardero.
La música no falta. Desde el maletero de un coche se marca el ritmo de una tarde que aseguran no reúne a tantos jóvenes como otros años. Algunos grupos de amigos incluso, no tenían previsto acudir a ´las explanadas´ pero este mediodía tras ver que no había pronóstico de lluvia han decidido acercarse.
La imagen de este Jueves Lardero es distinta a la del año pasado, el cerro no reúne a tanta gente que ha preferido no acudir debido al tiempo, las bajas temperaturas y las lluvias de los pasados días. Lo que no cambia año tras año es el objetivo: disfrutar.






























