Orgullo, talento y recuerdo protagonizan el acto institucional del Día de la Región en Cuenca

Fernando Morientes y Sara Carbonero han pronunciado dos emocionantes discursos en los que no han podido contener las lágrimas.

Cuenca ha sido el escenario destacado en el que se ha celebrado este domingo 31 de mayo el acto institucional del Día de la Región. Por el escenario del Teatro Audiotorio ‘José Luis Perales’, engalanado para la ocasión con orgullo de bandera, colores y talento, han desfilado algunas de las personalidades más destacadas que son castellanomanchegos de nacimiento o a las que el tiempo les ha hecho haber sido adoptados por la tierra, con un sentimiento de pertenencia que solo puede explicarse entre nombres compuestos de pueblo, campos de trigo y cebada, o música tradicional.

La presentadora de la televisión regional Mariló Leal ha ejercido como maestra de ceremonias vistiendo un diseño ‘made in Cuenca’ firmado por Señorito Ortega de su última colección en la que homenajeaba al Museo de Arte Abstracto de Cuenca coincidiendo con el 60 aniversario del mismo. La música ha sido el hilo conductor de la gala, con las actuaciones de El Sembrador, los alumnos del CEIP Miguel de Cervantes de Consuegra, Gregorio Moya Lara y de Alberto Jiménez Rodríguez (de Miss Cafeína) así como Marilia Andrés Casares (de Ella Baila Sola), ambos reconocidos como Hijos Predilectos de la Región.

Al acto ha asistido un nutrido público con representantes políticos, institucionales y sociales de diversos sectores que ha llenado la Sala 1 de un repleto Teatro Auditorio junto a los familiares y amigos de los premiados. Además han participado el alcalde de la ciudad, Darío Dolz, el presidente regional, Emiliano García-Page, y el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, quienes han hecho entrega de los galardones a todos los reconocidos. Tras la entrega de los títulos a los Hijos e Hijas Adoptivos y Predilectos de la Región ha sido el momento de las medallas de oro. En esta edición han sido la periodista Sara Carbonero, el futbolista Fernando Morientes y Jesús Morientes, quien fuera presidnete de la Junta en la primera etapa de la autonomía y fallecido en febrero de este año, por lo que ha recibido el reconocimiento a título póstumo.

La periodista ha hecho gala de su cercanía y su don natural para la comunicación con un emotivo discurso en el que ha recordado entre lágrimas a su madre, recientemente fallecida. El patio de butacas se ha emocionado cuando Carbonero ha confesado que fue precisamente esta medalla la que protagonizó la última conversación que tuvo con su madre, pues le comunicaron que la recibiría cuando ya estaba muy enferma. Visiblemente emocionada ha concluido su discurso, en el que también han sido especiales protagonistas sus recuerdos en esta tierra. «El trozo más grande de medalla es para mi mami, porque sin ella no estaría aquí, y estoy segura de que me está viendo, sonriendo, quizá desde un lugar de La Mancha de cuyo nombre siempre quiero acordarme», ha finalizado su intervención.

Por su parte, Morientes también ha sabido llenar de calor y hacer un salón de casa rodeado de familia la inmensa sala del auditorio. El futbolista, de origen extremeño, ha asegurado que «los premios tienen el valor de quien los concede, y hoy siento el valor de una tierra que considero también mía». A esto ha añadido que su corazón «pertenece a Castilla-La Mancha», una tierra que considera hogar desde que llegara con apenas cinco años a Sonseca (Toledo), donde se instaló y creció junto a su familia en la casa-cuartel de la Guardia Civil del pueblo, donde los agentes «sin saberlo me estaban educando en valores, valores que me han acompañado toda mi vida». Además, al igual que Carbonero también se ha emocionado al recordar a su familia, especialmente a su mujer, Victoria, quien se encontraba en el auditorio y tampoco ha podido conocer las lágrimas.

Con las intervenciones políticas se ha puesto el broche final a un acto repleto de orgullo regional, de talento y de valor por aquellos que son ejemplo, han sido precedente y marcan el camino para años venideros, como muestra de lo que una tierra como esta puede ofrecer.