Cuenca en Marcha – Unidas por Cuenca (CEM) ha mostrado su rechazo frontal a cualquier convenio con ADIF que implique «levantar las vías o desmantelar la infraestructura ferroviaria en la ciudad», después de que el alcalde haya anunciado su intención de llevar dicho acuerdo al Pleno municipal de enero.
Según ha trasladado la formación en una nota de prensa, «el ferrocarril convencional, aunque actualmente no esté en servicio, es una infraestructura estratégica y patrimonio histórico de la ciudad». Por ello, desde CEM advierten que «su desmantelamiento supondría un daño irreversible para Cuenca, cerrando de manera definitiva cualquier posibilidad futura de recuperación de la línea y de usos alternativos vinculados al tren, como el transporte de mercancías». En este sentido, el edil de Cuenca en Marcha, Pablo García ha apostillado que «no se puede presentar como progreso lo que en realidad es un retroceso histórico para la ciudad».
Desde la confluencia advierten de que «todavía nadie ha facilitado la documentación ni el convenio», denunciando así la «falta de transparencia al respecto por parte del equipo de gobierno». Asimismo Cuenca en Marcha apunta que «el proyecto de desmantelamiento de la línea ferroviaria en la provincia fuera avalado en la etapa de Ábalos y Pardo de Vera al frente del Ministerio de Transportes y ADIF no exime la responsabilidad de los dirigentes locales del PSOE», a quienes han calificado como «auténticos ideólogos del proyecto». Por lo que demandan al resto de grupos municipales «unidad para frenar el convenio», si este propone eliminar la infraestructura ferroviaria.
En este sentido, Cuenca en Marcha – Unidas por Cuenca ha recordado también al Grupo Municipal Popular que debe ser «coherente» y «cumplir con su palabra en la defensa del tren convencional». El concejal ha subrayado que «no basta con pedir ahora luz y taquígrafos» y que «hay que posicionarse con claridad y sin ambigüedades contra cualquier acuerdo que suponga levantar las vías». «La defensa del tren convencional no puede ser un eslogan, debe traducirse en hechos», señala García.
Por último, Pablo García ha recordado que «existe una alternativa perfectamente válida y en vigor, que el equipo de Gobierno se niega a desarrollar». Dicha alternativa, según el edil es «el PERI-9, el planeamiento urbanístico actualmente aprobado que permite integrar y desarrollar los terrenos de ADIF sin desmantelar la infraestructura ferroviaria». El concejal ha destacado que su exigencia «por enésima vez» es la aplicación de dicho planteamiento que, en palabras de García es «la vía legal y técnicamente viable para coser la ciudad sin destruir el ferrocarril». «Levantar las vías sería una decisión irreversible y profundamente lesiva para el futuro de Cuenca», ha concluido.












