«Nuestro trabajo es muy transversal, un compendio muy grande de funciones»

Entrevista con Antonio Sancho, coordinador regional del Cuepo de Agentes Medioambientales

Este año se ha cumplido el primer cuarto de siglo de vida del Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, encargado de velar por la seguridad y la legalidad en el medio natural. Entrevistamos al conquense Antonio Sancho, coordinador regional del cuerpo, para arrojar luz sobre el trabajo de un colectivo que salvaguarda nuestro patrimonio natural, en una región muy extensa y con una gran variedad de espacios naturales.

Lo primero que me gustaría preguntarle es en qué consiste el trabajo de los agentes medioambientales de Castilla-La Mancha.

En principio vamos a sintetizar y te comentaré que somos, entre otros cuerpos o colectivos, responsables de la gestión del seguimiento, la legalidad y la seguridad dentro del medio natural. Es decir, todo lo que afecta al medio natural, además de a patrimonio, emergencias, etc… Es un trabajo más bien transversal, con independencia de que estamos adscritos a la Consejería de Desarrollo Sostenible. Como decía, tenemos unas competencias muy transversales que salen fuera del ámbito en sí de la consejería en la que estamos, le hablo de emergencias de todo tipo, como danas, COVID, inundaciones, búsqueda de personas en el medio natural, etc…, es decir, un poco de todo. Independientemente de esto estamos también adscritos dentro de los planes y programas de protección civil que, como bien sabe, están dentro de la Dirección General de Protección Civil de la Consejería de Hacienda, competencias generales de la Consejería de Hacienda, o competencias de bienestar animal, que son competencias exclusivas de la Consejería de Agricultura. Es muy transversal, un compendio de funciones muy elevado: industria, urbanismo, patrimonio, y un largo etcétera.

¿Hay alguna competencia que se realice más en Cuenca que en otros puntos de la región o es un trabajo muy parecido al que hacen los agentes medioambientales de otras provincias de Castilla-La Mancha?

Respecto a lo que es Cuenca en sí, tenemos competencias en educación ambiental en gremios, en colegios, institutos, municipios, ayuntamientos, asociaciones, para lo que tenemos convenios con la propia delegación de educación, donde tenemos formación específica de educación ambiental un día a la semana.

Este año, como decíamos, se cumplen 25 años de la fundación del Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha ¿cómo empezó la andadura este cuerpo? ¿por qué se creó? ¿qué necesidades había que cubrir?

Nosotros venimos de lo que era el colectivo de agentes forestales, cuyas funciones eran muy específicas, reducidas exclusivamente a lo que era el monte y el medio. Es decir, aprovechamientos, caza, pesca, incendios y poco más, un área de trabajo muy limitada. Se vio que había muchas más funciones y este tipo de funcionarios podían servir para atender estas necesidades y es cuando se creó el cuerpo, cuyas funciones van mucho más allá dentro de lo que es el medio natural de las que había antes, pues la sociedad avanza, la sociedad necesita un poco más, no solamente lo que es el disfrute del monte, porque hasta mediados de los 80 ó 90 el bosque era una cosa de subsistencia más o menos, y luego pasa a lo que es un poco el uso y disfrute, para descargar a la masa de las ciudades al campo para disfrutar, para pasar el fin de semana y demás, lo que lógicamente suponía unas connotaciones distintas. A partir de ese tipo de connotaciones, pues lógicamente necesitábamos crear un colectivo un poco más avanzado y con unas competencias superiores de las que había, que las seguimos teniendo, pero añadiendo otras como son el uso del monte, otros aprovechamientos, la educación ambiental o las modificaciones del uso del suelo

Fue difícil enraizar un cuerpo que no existía hasta ese momento y cuáles fueron vuestros principales retos en ese momento.

El principal reto era sobre todo contar con la misma gente que estaba en el colectivo anterior y luego, a partir de ese momento, el acceso ya fue distinto, ahora se necesita una titulación específica. Independientemente de esto, cuando hay una competencia nueva siempre hay que hacer ajustes, pero ahora estamos totalmente consolidados y somos un colectivo conocido, desgraciadamente, últimamente casi más por las catástrofes y emergencias casi que por lo que tradicionalmente veníamos haciendo.

¿Ha cambiado mucho su trabajo desde los inicios del cuerpo hasta este momento o básicamente permanece igual?

Nos tenemos que ir adaptando a situaciones que el propio medio natural nos impone, porque está claro que hace 25 años no teníamos el mismo que ahora, ni por temperaturas, ni por pluviometría, ni por otras variables que influyen en nuestro trabajo.

A título personal, Antonio, ¿hay algún momento que usted tenga grabado en la memoria, que le haya impactado más que otros? Cuéntenos cómo ha sido su experiencia personal a lo largo de este cuarto siglo.

Tengo en la retina muchos momentos muy delicados. Por ejemplo, en Letur yo estuve dentro de la emergencia e imagínese una riada que te deja sin casas, con seres queridos que desgraciadamente han fallecido, eso te afecta mucho. Los incendios de Galicia del 2006, que la gente perdía todo, el chapapote, que desde Cuenca tuvimos un número de agentes importantes colaborando. Son cosas que se te quedan en la memoria, porque esas cosas no se olvidan.

“Nos tenemos que ir adaptando a situaciones que el propio medio natural nos impone, porque está claro que hace 25 años no teníamos el mismo que ahora”

¿Hay un buen sistema de comunicación, trabajando, ayudando y echando una mano en otros puntos de la geografía española? ¿Existe esa solidaridad entre autonomías?

Sí, sí, por supuesto. Nuestro gobierno regional no tiene ningún inconveniente en cuanto que nos solicitan para algún tipo de trabajo específico, por la experiencia que podamos tener, o incluso el propio gobierno regional hace ofrecimientos cada vez que hay una desgracia, porque hoy es por ti, mañana es por mí, nos puede ocurrir a nosotros, y entonces también nos gustaría que nos echaran una mano. Es una cosa recíproca y afortunadamente en esta comunidad autónoma nunca hemos tenido ningún problema, todo lo contrario. Vamos a cualquier punto de la geografía, no nacional, sino internacional si es necesario. Hemos estado en incendios en Portugal, que es el país más próximo al nuestro. Yo he estado en dos ocasiones. Y en comunidades autónomas he estado en Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid, Extremadura, Castilla y León, Galicia. Y si no me ha tocado a mí, le ha tocado a otros compañeros.

Hablemos del futuro, Antonio. ¿Cuáles son los principales retos y las principales preocupaciones de cara al futuro del cuerpo de agentes medioambientales?

Lógicamente a todos nos gusta avanzar en lo personal, en lo profesional y en lo laboral, está claro. Lo estamos intentando, pero todas estas cuestiones son muy laboriosas, delicadas y económicamente caras. Sobre todo, estamos ahora muy volcados en el tema seguridad, haciendo pico y pala, pico y pala, porque todas esas nuevas competencias y emergencias nos deparan unas medidas de seguridad que hasta hace unos años no eran ni previsibles. Ahora, como bien sabe, hemos tenido aquí unos pequeños focos de gripe aviar, eso te lleva a una nueva seguridad y hay que erradicarla y controlarla. También estamos trabajando en la contención de la PPA, la peste porcina africana. Aquí estamos para que no se nos pase absolutamente nada, hemos hecho controles preventivos, hacemos un seguimiento diario, todas las muestras de jabalís que veamos las tocamos, avisamos a los veterinarios oficiales, tenemos unos protocolos ahí, cogemos muestras. Afortunadamente no tenemos ningún caso, todo ha salido negativo hasta el día de hoy, pero es una cosa que tenemos ahí amenazante como en el resto de España, me imagino.

Le quería preguntar si hay relevo generacional, es decir, si hay interés en los jóvenes por acceder a este trabajo, si usted ve interés en la gente joven de formar parte del cuerpo de agentes medioambientales.

Sí, porque como ya le he comentado, necesitamos una titulación específica, que es técnico superior en gestión de medio natural, un ciclo formativo de grado superior. No en todas las comunidades se pide este título, pero le puedo asegurar que es uno de los ciclos superiores que no solamente es que esté en pie, sino que está en alza; de hecho, abren al tres por dos escuelas nuevas, lo que quiere decir que hay una demanda importante, porque lógicamente, si no hay demanda la oferta baja. Cuando se tiene la titulación hay que pasar un proceso selectivo de oposición o concurso oposición y somos un poco exigentes, porque físicamente tienes que estar bien, hay unas pruebas físicas y luego dos o tres exámenes escritos.

“Estamos ahora muy volcados en el tema seguridad, haciendo pico y pala, pico y pala, porque todas esas nuevas competencias y emergencias nos deparan unas medidas de seguridad que hasta hace unos años, no eran ni previsibles”

El entorno tecnológico en el que se mueve el cuerpo hoy con respecto a hace 25 años es muy distinto. ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en su trabajo y en su difusión? ¿De qué manera ha cambiado tecnológicamente en cuanto a medios lo que se inició hace 25 años con respecto a con los que trabajan ahora?

Es una pregunta muy buena y me agrada que me lo pregunte, porque ahora mismo tenemos una tecnología punta en todos los aspectos. Tenemos nuestros pilotos de drones, hacemos servicios de emergencia o rutinarios de seguimiento y vigilancia con estos aparatos que nos dan mucha facilidad. Imagínese lo que se puede andar en un servicio de 7-8 horas, pues eso con un dron lo haces en 5 minutos, la grabación entera, ves todo lo que pasa, lo que no pasa, cómo está, cómo no está. Cualquier incidencia de medio natural la localizas en un momentito, coges referencia, vas en un momento, se soluciona y ya está. Eso ha cambiado mucho. En cuanto a medios materiales, tecnológicamente en su momento no teníamos ni teléfono móvil, bueno, no existían. Ahora tenemos nuestras oficinas en las 53 demarcaciones territoriales que tenemos dentro de la región, 13 en concreto dentro de la provincia de Cuenca. Ahora mismo también estamos enfocados en el tema de mejora de vehículos, porque los vehículos llevábamos unos años sin inversiones, ahora precisamente estamos en un proceso de contratación de otros 97 vehículos, es decir, que estamos mejorando. También estamos modernizando la uniformidad, pues tenemos homologada en una orden específica la uniformidad, la imagen corporativa, que no existía. Es decir, ha sido un cambio en 25 años muy, muy radical. El cambio viene siendo muy importante desde el 2005 para acá, porque estuvimos unos años de adaptación. En 20 años el cambio ha sido brutal

Y ya para terminar, Antonio, entiendo que la prevención y la concienciación es algo muy importante que les facilita mucho el trabajo. ¿Ha crecido la conciencia social sobre la importancia del medio natural y el respeto por el mismo?

Sí, sí, muchísimo, nosotros tenemos casi que autohacernos esa pregunta cada uno. El concepto de preservación, de mantener y de conservar lo que tenemos en la actualidad, ese tipo de concepto lo llevamos ahora casi de serie. Yo voy al campo y me tomo una Coca-Cola y el bote me lo traigo al contenedor, no lo puedo tirar. Malas costumbres y demás, pues habrá ciudadanos que lo hagan bien y otros que no lo hagan tan bien. Aunque a veces pueda parecer que nosotros somos los malos de la película, lo primero que intentamos es educar, concienciar, avisar e informar, para nosotros la prioridad es esta. Como bien sabe, no todos los ciudadanos tenemos el mismo tipo de conciencia social y ambiental que otros y por eso la normativa pone a nuestra disposición instrumentos legales para que se pueda conservar y preservar el medio natural.