CSIF pone el foco «en la recuperación de todos los sectores, la seguridad laboral y el fin de la temporalidad»

El sindicato rinde homenaje a todas las personas fallecidas a causa del coronavirus

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) conmemora este 1 de mayo, «siendo conscientes de la situación extraordinaria por la pandemia de Covid-19 y sus efectos sobre la salud de las personas y la emergencia laboral y social que ha generado».

CSIF afronta este Día del Trabajo «desde nuestra independencia, reclamando soluciones que permitan avanzar hacia la recuperación económica real, un reparto justo de los fondos europeos y que se acometan las reformas necesarias para favorecer la creación de empleo, la regeneración de nuestro sistema productivo, así como el refuerzo de nuestros servicios públicos y la viabilidad de nuestro estado del bienestar».

«Nos encontramos en un momento crucial en el que debemos, en primer lugar, garantizar el proceso de vacunación y de manera simultánea reforzar los servicios públicos vitales para nuestra ciudadanía (sanidad, educación, justicia, prestaciones sociales…), así como abordar las medidas estructurales a corto y medio plazo en el marco del Plan de Reconstrucción», señala el sindicato en nota de prensa.

Los efectos de la pandemia «han puesto en evidencia las necesidades estructurales de nuestras administraciones públicas, que se han visto tensionadas y al borde del colapso en numerosos ámbitos como los centros sanitarios, educativos, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), la Seguridad Social o la Administración de Justicia, por el incremento en el volumen de expedientes. Este plan contribuiría al crecimiento de nuestra economía y la creación de empleo de calidad».

En este Primero de Mayo «también reclamamos acabar con la inaceptable tasa de temporalidad en nuestras administraciones públicas, a lo que se suma que en Castilla-La Mancha se perdieron 7.100 ocupados en el primer trimestre del año en el sector público. Una temporalidad que se expresa con toda su virulencia en el sector privado».

También comprobamos «que la vigilancia de la salud en el trabajo sigue siendo una asignatura pendiente. El pasado año se registraron 52 accidentes mortales en la región en la cifra más alta de la última década, una lacra que hay que atajar».

Además, los indicadores «muestran un déficit en el reconocimiento de las contingencias laborales y prestaciones que se derivan del contagio del virus: en los tres primeros meses del año solo se ha reconocido una treintena de casos de enfermedad profesional por Enfermedades infecciosas, categoría en la que se encuentra enmarcado el Covid-19. Esto también genera que no se estén abordando las secuelas del virus de manera adecuada».

Por último, y por segundo año consecutivo, desde CSIF «también rendimos un homenaje en este Día del Trabajo, con profunda tristeza, a las miles de personas fallecidas en España a causa del coronavirus. Se nos han ido a todos demasiados familiares y amigos y otros muchos que han superado la enfermedad sufren las secuelas del virus».