Solo 12 de los 238 municipios de Cuenca registraron más nacimientos que muertes… y la capital no fue uno

El saldo vegetativo negativo del conjunto de la provincia conquense se cifró en 1.013 residentes

Durante el año pasado nacieron 1.322 bebés cuyas madres residían en algún municipio de la provincia de Cuenca. Paralelamente, en el mismo periodo, murieron un total de 2.355 con residencia habitual en territorio conquense. La combinación de ambas cifras supone que el saldo vegetativo -el índice que se usa en demografía para medir el crecimiento natural de la población- sea negativo. O dicho de otra manera: murieron 1.013 conquenses más que los que nacieron.

El dato, que luego se corrige en una dirección u otra con el balance de las migraciones para configurar la evolución de la demografía, ha sido dado a conocer recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su estadística de Movimiento Natural de la Población.

La situación que se da en el conjunto de la provincia se reproduce además en la mayoría de los municipios. Solamente en 12 de los 238 (poco más de 5%) el crecimiento vegetativo fue positivo, con más nacimientos que fallecimientos. El selecto grupo lo encabeza Tarancón (+47), seguido de Arcas (+20) y Mota del Cuervo (+8) y lo completan Iniesta, Casasimarro, Quintanar del Rey, Barajas de Melo, El Herrumblar, Almendros, Gascueña, Monteagudo de las Salinas y Villalgordo del Marquesado.

Por el contrario hubo 187 municipios con decrecimiento. En términos absolutos los saldos vegetativos más abultados se dieron en la propia Cuenca capital (-85), El Provencio (-33), Sisante (-33) y Villamayor de Santiago (-31).

Hubo 39 municipios en los que hubo empates entre nacimientos y muertes, casi siempre a cero, lo que evidencia ya un nivel mínimo de actividad demográfico propio de términos muy despoblados.

En 65 muniicipios conquenses no se registró ningún nacimiento y en 34 ninguna muerte durante 2024.

Las