El colectivo ‘Viviendas Unidas’, que representa y aglutina al personal que trabaja en las viviendas de mayores de la provincia de Cuenca, ha expresado su malestar ante lo que considera una «falta de apoyo y consideración hacia este servicio básico de la atención especializada». Lamentan que a pesar de haber solicitado una reunión con el grupo político del PSOE en la provincia de Cuenca, «la única respuesta que hemos tenido fue, tras haber enviado un mensaje a la portavoz del grupo el día 21 de abril, y haberle insistido el dia 14 de mayo, nos remite a la Diputada de Servicios Sociales». Asimismo manifiestan que también solicitaron una reunión con el presidente de la Diputación provincial, Álvaro Martínez Chana, el 9 de enero y el 20 de febrero, «y aún no hemos recibido respuesta», han detallado.
En contraposición han mostrado su agradecimiento al grupo popular por la atención prestada. El colectivo mantuvo una reunión el pasado 10 de mayo con el Partido Popular para presentarle el manifiesto que elaboraron en diciembre, donde se exponen una serie de reivindicaciones para «luchar por el futuro y la viabilidad de las viviendas de mayores de la provincia». A raíz de dicho encuentro, en el que estuvo presente el portavoz del Grupo Popular en la Diputación, Cayetano Solana, los populares presentaron una moción que presentaron en el pleno del organismo provincial del pasado miércoles. En el texto, también se planteaba la viabilidad de este servicio básico de atención social, y se exigía a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha una financiación «justa y suficiente». Dicha moción no se llegó a debatir por el rechazo del grupo socialista, pero si hubo un intercambio de posiciones donde el presidente de la Diputacion «llegó a decir, entre otras cosas, que el problema está en la gestión de cada vivienda, la mayoría de gestión directa municipal, y otras de gestión privada» según afirman desde el colectivo.
«No vamos a valorar el cruce de reproches puramente políticos sobre la gestión de cada partido en el gobierno regional, ni sobre la política de pensiones porque no nos corresponde», han apuntado desde el colectivo. Sin embargo si se han mostrado «sorprendidos negativamente» como profesionales que atienden a mayores desde un recurso de proximidad que busca generar arraigo rural porque «la entidad que representa a los municipios de Cuenca, y que como vemos si dispone de financiación para aportar, sufragar o subvencionar servicios sociales, como por ejemplo las comidas a domicilio, u otros que tampoco son de su competencia directa, no pudiera haber sido lugar de análisis y reflexión para buscar soluciones o mejoras para las viviendas de mayores de Cuenca, que gestionan, bien o mal, Ayuntamientos del PSOE y del PP».
«Nos hubiera gustado que se hubiera seguido el ejemplo de Ayuntamientos como Villalba de la Sierra (Villalba Viva), Las Mesas o Villar Domingo Garcia (PP) o Villalba del Rey (PSOE), donde se han apoyado o suscrito el manifiesto que hemos elaborado por Viviendas Unidas». Actualmente en las 63 viviendas de mayores que existen en la provincia desempeñan sus labores casi 200 trabajadores. Son precisamente estos profesionales quienes se han situado como «los primeros interesados» en que las administraciones públicas, «bien por competencias o bien por acuerdos interadministrativos ayuden por ejemplo con una mayor financiación para los ayuntamientos, que garantice estabilidad a corto y medio plazo», han explicado.
También el apartado de agradecimientos han recordado las dos entrevistas que ya han tenido con la Delegada provincial de Bienestar Social, Susana Zomeño, que «no ha tenido ningún problema» en responderles y en escucharles. «Nos gustaría que las administraciones públicas locales, provinciales y regionales y por ende, los partidos políticos que las dirigen, garanticen el futuro del modelo de viviendas de mayores». Asimismo el colectivo ha pedido que se aclare si el futuro de estos recursos, con capacidad entre 8 a 12 personas, siempre autónomas y no dependientes, pasa por «la mejor de la gestión posible», así como «mejoras y avances en las condiciones de usuarios, y también del personal» o «si por el contrario se apuesta por otro modelo que tiende por las residencias o miniresidencias, para personas dependientes grado II incluidas, de gestión privada, que es lo que parece apunta el escenario al que nos enfrentamos».
«A nosotras nos da igual el color político de las instituciones o personas que nos apoyen, a nosotras nos encanta nuestro trabajo y queremos seguir desarrollándolo, pero en las mejores condiciones, por nosotras y por nuestros mayores». Por ello han señalado que a través de este colectivo continuarán movilizándose y recabando apoyos «para trasladar la situación donde haga falta, para que se nos escuche y se nos atienda», han remarcado finalmente las portavoces de Viviendas Unidas.













