La Confederación del Júcar incluye un subtramo en Iniesta como área de riesgo potencial de inundación

La revisión de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación supone una mejora en la información disponible en distintos tramos de la demarcación.

La Confederación Hidrográfica del Júcar ha celebrado este jueves una jornada informativa sobre la revisión y actualización de los Mapas de Peligrosidad y Riesgo de Inundación, una información fundamental para la elaboración del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) de  la demarcación, cuyo documento de tercer ciclo (2028-2032) se encuentra actualmente en elaboración. 

La jornada ha permitido explicar los principales aspectos de esta actualización cartográfica, que actualmente se encuentra en fase de información pública. Este proceso forma parte del tercer ciclo de aplicación de la Directiva de Inundaciones y comienza con la revisión de la Evaluación Preliminar del  Riesgo de Inundación (EPRI), que permite identificar los tramos con mayor riesgo potencial de inundación. 

Como resultado de esta revisión, aprobada en julio de 2025 y que incorpora los efectos de la DANA de octubre de 2024, en la demarcación del Júcar se añadieron tres nuevas Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) y cuatro nuevos subtramos adicionales, todos ellos de origen fluvial, que suman más de 70 kilómetros de cauces. En total, la demarcación cuenta actualmente con 129 subtramos incluidos en 61 ARPSI, con una longitud  conjunta superior a 1.070 kilómetros. 

Novedades de la actualización de los mapas 

La siguiente fase en la aplicación de la Directiva de Inundaciones la constituye la revisión de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación en las ARPSI, que supone una mejora en la información disponible en distintos tramos de la demarcación. Para ello se han utilizado nuevos modelos hidrológicos e hidráulicos y herramientas cartográficas de alta precisión, que permiten simular el comportamiento de las avenidas y definir con mayor detalle las zonas potencialmente inundables. 

Entre las novedades más relevantes destaca la actualización de la información de los cuatro nuevos subtramos ARPSI identificados en la EPRI: el río Sot en Sot de Chera (Valencia), el barranco Ràtils entre Onda y el río Seco o Sonella (Castellón), la confluencia de la cañada del Monegrillo con el arroyo de la Encina en Iniesta (Cuenca) y el río Servol aguas arriba de la N-340 hasta su desembocadura (Castellón). 

Además, se ha actualizado la cartografía de 18 subtramos ya identificados  como ARPSI en ciclos anteriores, entre las que se incluye el río Turia desde  el embalse de Loriguilla hasta el Azud del Repartiment, debido en este caso a  los cambios morfológicos que experimentó el cauce tras la DANA de 2024,  con el objetivo de mejorar la información disponible sobre las zonas  inundables.  

Zonas de Cuenca

El Sistema de Información del Agua de la CHJ identifica dos ARPSI en la provincia de Cuenca. Una es la denominada Río Valdemembra, que ocupa 63,15 kilómetros desde Motilla del Palancar, Villanueva de la Jara y Quintanar del Rey hasta la localidad albaceteña de Valdeganga (río Valdemembra desde Almodóvar del Pinar hasta el río Júcar).

El otro se trata del área río Júcar y Moscas con dos subtramos: el Júcar desde Huerta de Uña hasta la carretera N-320; y el río Moscas desde el arroyo de San Juan hasta el río Júcar.

Fuente: SIA Confederación Hidrográfica del Júcar

Una herramienta clave para gestionar el riesgo de inundación 

Las Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) identificadas en la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación son los  tramos donde se concentra el análisis detallado del riesgo. De conformidad con la Directiva Inundaciones, sobre estas y otras zonas no catalogadas como ARPSI se elaboran posteriormente los Mapas de Peligrosidad y Riesgo de Inundación, que permiten conocer con mayor precisión cómo podrían  comportarse las avenidas en cada territorio. 

Estos mapas constituyen una herramienta fundamental para la gestión del riesgo de inundaciones, ya que permiten identificar las zonas más vulnerables, establecer prioridades de actuación y orientar la planificación de medidas de  prevención y protección. Además, sirven de base para que las administraciones públicas y los servicios de Protección Civil puedan planificar actuaciones de autoprotección, evacuación y respuesta ante episodios de  avenida. 

El análisis del riesgo se realiza combinando dos factores: la peligrosidad de la  inundación (extensión del área inundada, profundidad del agua o velocidad de la corriente) y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, como la población, las actividades económicas o el patrimonio cultural. 

Para ello se estudian distintos escenarios de probabilidad de inundación. En España se analizan tres: alta probabilidad (periodo de retorno de 10 años), probabilidad media (100 años) y baja probabilidad o eventos extremos (500 años), además del escenario de 25 años de periodo de retorno en la Demarcación Hidrográfica del Júcar.