Llega el verano, las salidas a la piscina, a la playa y a las zonas de baño naturales de la provincia de Cuenca. Este año la región tiene un total de ocho zonas autorizadas entre las que se encuentra el embalse de Buendía junto al río Guadiela, la laguna del Tobar, el río Escabas, el embalse de la Toba, el río Cuervo y el río Júcar.
El embalse de Buendía es uno de los lugares estrella de esta temporada. Este año recibe más afluencia de personas porque «el pantano alcanza un nivel de entre el 58% y 60%», asegura el alcalde de la localidad, Gregorio Martínez, debido a que «este año nos roban menos para el trasvase Tajo-Segura», dice. Las abundantes lluvias del pasado invierno han permitido que se llene de agua y atraiga a cientos de turistas que buscan pasar un día agradable en la naturaleza. «Es una altura que no teníamos antes», relata.
En cuanto a los análisis, cuenta en conversación con VOCES DE CUENCA que «se hacen varios al año, el último fue hace tan solo un mes». Sin embargo, también indica que «no hay señalización ni seguridad para bañarse, de modo que hay que ser prudente». La gente visita el pantano, va a bañarse, a ver las vistas y a disfrutar con los amigos. El alcalde también recuerda que en esta época el turismo también se dirige hacia la Ruta de las Caras, un paraje natural formado por pinares y rocas areniscas donde hay esculpidas alrededor de 20 esculturas. Este itinerario se convierte en el plan perfecto para un fin de semana en verano, ya que complementa la visita al embalse. Ambos se encuentran en el mismo lugar.
Prohibido el acceso a las Chorreras
Este año los turistas tampoco podrán bañarse en las Chorreras. Desde los derrumbamientos que produjo la DANA hay varias zonas «con peligro de derrumbamiento inmediato», según ha informado José Azcoita, coordinador provincial de los Agentes medioambientales en Cuenca. «Continuamos en la misma situación, el baño no está prohibido, es el acceso hasta las pozas debido al riesgo que conlleva», ha alertado.
«Se quiere que sigan siendo visitables. En Víllora, por ejemplo, se ha dado una subvención para hacer un itinerario peatonal para poder hacer una visita peatonal», ha informado. En otras localidades también se está trabajando en otros accesos. La zona de Enguídanos, dice Azocoita, «sigue teniendo prohibido el acceso por el riesgo de derruumbamientos».
Además de estas ocho zonas de baño aptas por la Consejería de Sanidad, Cuenca tiene otros muchos más enclaves que reciben bañistas. Ninguno de estos espacios están preparados con socorristas ni señalización, pero tampoco tienen una placa que prohibe su uso.
Precaución a la hora de refrescarse en zonas naturales
La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha puesto en valor que Castilla-La Mancha en su conjunto cuenta con «una red amplia, segura y vigilada de espacios naturales» donde la ciudadanía «puede refrescarse, pasar el día en familia o con amigos y disfrutar del verano en plena naturaleza».
La Consejería de Sanidad desarrolla cada año el Programa Regional de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Uso Recreativo, que permite comprobar la calidad del agua, revisar las instalaciones y supervisar el entorno de las zonas de baño. Este programa incluye evaluaciones presenciales de la playa y del agua, toma de muestras y análisis en la red de Laboratorios de Salud Pública, donde se controlan los parámetros microbiológicos exigidos por la normativa vigente. Además, también se vigilan otros parámetros biológicos, como cianobacterias y microcistinas, a través del Instituto de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina.
Padilla ha señalado que, a partir de estos controles, la Consejería de Sanidad emite informes sobre la aptitud de baño de las aguas cada 15 días hasta el final de la temporada, previsto para el 15 de septiembre, de manera que quede garantizada la vigilancia continua durante todo el verano.
Asimismo, Padilla ha apelado a la responsabilidad de la ciudadanía para que estos espacios puedan disfrutarse con seguridad. Para ello, ha recomendado respetar siempre la señalización y las indicaciones instaladas en estos parajes, así como extremar la precaución en zonas donde la profundidad pueda variar por las condiciones del terreno o por cambios en el caudal de ríos y arroyos. En este punto, ha insistido en que, ante crecidas del caudal o corrientes que puedan comprometer la seguridad de las personas, la recomendación es evitar el baño.
Zonas en las que está prohibido el baño
No todos los espacios asociados a ríos, embalses o infraestructuras hidráulicas son aptos para el baño. Por razones de seguridad, esta actividad está prohibida en las proximidades de los órganos de desagüe de las presas, así como en canales, acequias y balsas de riego, donde pueden existir corrientes, desniveles o elementos sumergidos potencialmente peligrosos.
Asimismo, las comunidades autónomas pueden restringir o prohibir temporalmente el baño en determinadas zonas por motivos de seguridad, calidad de las aguas o conservación ambiental. Los ayuntamientos también pueden establecer limitaciones por razones de salubridad pública o seguridad ciudadana.
Hay que tener especial precaución en las zonas situadas aguas abajo de centrales hidroeléctricas, donde pueden producirse variaciones bruscas del caudal como consecuencia de la explotación de las instalaciones. Estas modificaciones pueden generar situaciones de riesgo incluso en periodos de aparente normalidad.
Recomendaciones para un baño seguro
Fuera de las zonas donde existe prohibición expresa, el baño es libre y se realiza bajo la responsabilidad de cada persona usuaria. No obstante, la CHJ recuerda que los cauces y masas de agua son entornos dinámicos en los que pueden existir corrientes inesperadas, cambios repentinos de profundidad, arrastres de vegetación o elementos sumergidos que no resultan visibles desde la superficie. Del mismo modo, resulta recomendable consultar la previsión meteorológica antes de acudir a estos espacios naturales, ya que episodios de lluvia registrados en otros puntos de la cuenca pueden dar lugar a crecidas o aumentos repentinos del caudal.
Por otro lado, se recomienda evitar los saltos al agua desde rocas, puentes, árboles, azudes o cualquier otro punto elevado, así como abstenerse de bañarse en zonas donde se detecte la presencia de algas o proliferaciones biológicas de origen desconocido, ya que algunas especies pueden resultar perjudiciales para la salud. Del mismo modo, es aconsejable prestar atención a la señalización existente y respetar en todo momento las indicaciones y restricciones establecidas por las administraciones competentes o por los titulares de las infraestructuras hidráulicas. En este sentido, la Confederación recuerda que todavía se están desarrollando actuaciones de emergencia y trabajos de recuperación en distintos cauces de la demarcación, por lo que es fundamental respetar la señalización y evitar acceder a las zonas en las que se estén ejecutando
obras.













