El Ayuntamiento y varios colectivos vecinales de El Provencio han conseguido paralizar temporalmente las obras de la planta de compostaje proyectada en la localidad tras años de trabajo a través de la presentación de escritos, alegaciones e iniciativas para exigir garantías ambientales, técnicas y sanitarias sobre el proyecto. La formación política y social Cuenca Ahora ha mostrado su apoyo al Consistorio y los vecinos tras este hito que consideran «un ejemplo de defensa legítima del territorio y de participación ciudadana frente a proyectos que generan preocupación social».
La formación provincialista ha querido reconocer públicamente el trabajo realizado durante los últimos años a la vez que han recordado que este conflicto «refleja un problema cada vez más frecuente en numerosos municipios rurales, la sensación de que determinadas infraestructuras o actividades potencialmente molestas o contaminantes se intentan implantar en pueblos pequeños sin el suficiente consenso social y sin escuchar realmente a quienes viven allí», han señalado.
El portavoz de Cuenca Ahora, Josean Sahuquillo, ha asegurado que «cuando un pueblo entero se moviliza para defender su calidad de vida y su futuro, las administraciones tienen la obligación de escuchar y actuar con prudencia». Asimismo, Sahuquillo ha señalado que «los vecinos no están rechazando el progreso, sino reclamando información clara, transparencia y garantías reales sobre las consecuencias que este tipo de instalaciones pueden tener para su entorno, su economía y su salud».
Desde la formación han recordado que municipios como El Provencio «sostienen buena parte de su actividad económica sobre sectores como la agricultura y el medio rural» y consideran «lógico y legítimo» que existan «dudas» sobre proyectos «que puedan afectar a la imagen, al territorio o a los recursos naturales de la comarca». Cuenca Ahora también ha querido destacar la movilización vecinal registrada en la localidad y en municipios cercanos, subrayando que «la defensa del territorio no entiende de siglas políticas cuando lo que está en juego es el bienestar de un pueblo». «Los pueblos de Cuenca no pueden convertirse una vez más en territorios de sacrificio donde se ubiquen proyectos cuestionados mientras otras zonas concentran inversiones, servicios y oportunidades», ha concluido Sahuquillo.













