Denuncian «temperaturas extremas» en las aulas «muy por encima de los 27 grados»

CSIF pide tomar medidas de climatización en las aulas frente a las altas temperaturas que aseguran que se agravan cada año.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primer sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha, ha insistido en la necesidad de tomar medidas para hacer frente a las altas temperaturas en los centros educativos de Castilla-La Mancha, una situación que según aseguran se repite cada año con la llegada del calor y que afecta tanto al alumnado como a los docentes y el personal de administración y servicios.

CSIF ha señalado que la normativa en materia de prevención de riesgos laborales «obliga a garantizar unas condiciones ambientales adecuadas en los lugares de trabajo, así como a adoptar medidas organizativas cuando las temperaturas puedan suponer un riesgo para la salud». En el caso de los centros educativos, «esta realidad adquiere una especial relevancia debido a la presencia diaria de miles de niños, niñas y adolescentes», quienes recuerdan que son «especialmente vulnerables ante episodios de calor extremo».

El sindicato vuelve a alertar, como como ya advirtió la semana pasada, de que «la inmensa mayoría de los centros educativos de la región continúan sin disponer de sistemas de climatización adecuados». Esto, según exponen «obliga a desarrollar la actividad lectiva en aulas que alcanzan temperaturas incompatibles con unas condiciones óptimas de enseñanza y aprendizaje».

“No podemos normalizar que alumnado y trabajadores soporten temperaturas extremas dentro de las aulas que superan con creces los 27 grados que marca la normativa de Prevención de Riesgos Laborales». A esto, han añadido desde el sindicato que «desde luego no pueden poner la excusa para no hacer nada de que el curso está a punto de acabar, ya que en el inicio del próximo curso en septiembre volveremos a tener el mismo problema». Por todo ello aseveran que se trata de «un problema gravísimo que cada año va a peor», explica Juan Luis Martínez, presidente de CSIF Educación Castilla-La Mancha.

Las consecuencias del calor en el ámbito educativo son dificultades de concentración, fatiga, somnolencia, dolores de cabeza, deshidratación y una disminución significativa de la capacidad de atención y rendimiento académico. Además, las altas temperaturas también repercuten negativamente en las condiciones laborales del profesorado y del resto de trabajadores de los centros educativos tal y como exponen desde CSIF.

Más allá de protocolos claros para afrontar los episodios de calor intenso, incluyendo medidas como la adaptación de horarios y actividades, el suministro de agua, el refuerzo de la ventilación, «es precisa una planificación de inversiones destinadas a mejorar la eficiencia energética y la climatización de los edificios educativos». En este sentido, la Central Sindical lamenta que «la climatización se haya convertido en un arma política entre corporaciones locales y Consejería de Educación sobre la financiación y las ayudas a solicitar para llevar a cabo las instalaciones, mientras se echan la culpa mutuamente nuestras aulas continúan siendo hornos», añade Martínez.

CSIF recuerda que el cambio climático «está provocando veranos cada vez más largos y temperaturas más elevadas, por lo que ya no se trata de situaciones puntuales sino de una realidad estructural que exige respuestas permanentes por parte de las administraciones públicas», han concluido.