A sus 18 años, recién terminada la PAU y con la incertidumbre propia de quien está decidiendo su futuro universitario, Natalia López jamás imaginó que acabaría representando a Castilla-La Mancha en el certamen de Miss Universo España. La joven de Quintanar del Rey ha sido elegida Miss Universo Castilla-La Mancha en el certamen que se celebró el pasado sábado en Villanueva de la Jara, y en apenas unas semanas viajará a Tenerife para competir por el título nacional. Una experiencia que, según reconoce, comenzó casi por casualidad y que ahora afronta con «ilusión, nervios y muchas ganas de aprender».
Todo empezó a raíz a una conversación en el bar donde trabaja su padre, en Villanueva de la Jara, quien coincidió con el organizador del certamen regional y le habló de su hija, Natalia, que había sido elegida reina de las fiestas de Quintanar del Rey. Su padre le propuso presentarse al certamen, aunque su primera respuesta fue negativa porque le daba «vergüenza”, ha admitido López. Sin embargo, la curiosidad terminó imponiéndose porque, ha destacado a este periódico, de pequeña le ha gustado la moda y el mundo del modelaje, por lo que decidió dar el paso y presentarse.
La joven ha reconocido que llegó al concurso sin experiencia previa, ya que nunca había desfilado ni recibido formación específica en modelaje. El mismo día de la gala regional, Natalia recibió una breve sesión de quince minutos con una modelo profesional que le sirvió para aprender las nociones básicas antes de enfrentarse a la pasarela.
El certamen reunió finalmente a doce candidatas procedentes de distintos puntos de la región. Natalia ha recordado la gala final con «muchos nervios» por ser su primera experiencia de este tipo, además de que gran parte de su familia y numerosos vecinos de Quintanar del Rey se desplazaron para acompañarla. “Todo el pueblo estaba pendiente”, ha comentado.
Aunque una compañera le adelantó que podría haber visto su nombre entre las anotaciones del jurado, Natalia prefirió no hacerse ilusiones porque «cuando dijeron a la primera y segunda clasificada, no era yo ninguna de ellas». Sin embargo, luego anunciaron que aún quedaba por anunciar la representante regional de Miss Universo y fue la elegida.

La joven ha destacado el ambiente vivido durante toda la jornada y el apoyo recibido desde su pueblo. Desde entonces, ha asegurado que no ha dejado de recibir felicitaciones. “Estoy muy contenta porque esto empezó casi sin pensarlo y ahora resulta que me voy a Tenerife”, ha dicho.
Su próximo reto será precisamente el certamen nacional, que se celebrará entre el 12 y el 19 de julio en Tenerife. Allí representará a toda Castilla-La Mancha frente a candidatas del resto del país. Para llegar preparada, Natalia ya ha comenzado a trabajar en varios aspectos que considera fundamentales: mejorar su inglés, perfeccionar la forma de caminar sobre la pasarela, potenciar su presencia en redes sociales y cuidar su preparación física.
No obstante, ha reconocido que el proceso supone también un importante esfuerzo económico. La organización cubre el viaje y el alojamiento, pero el resto de la preparación corre por cuenta de cada participante. En su caso, deberá reunir hasta catorce vestidos diferentes entre ropa de día y de noche, además de asumir posibles clases de modelaje y oratoria. “Vivo en un pueblo pequeño y aquí no es fácil encontrar este tipo de recursos”, ha señalado.
A pesar de esta circunstancia, la intención de Natalia es seguir formándose académicamente. Tras finalizar la PAU, estudia opciones como un doble grado de Derecho y ADE, opositar a Policía Nacional o incluso orientarse hacia el marketing, ya que considera que el mundo de la moda puede abrirle nuevas oportunidades, pero insiste en que no quiere renunciar a una formación sólida. “Primero quiero tener estudios y una buena base. Esto lo veo como algo que me gusta mucho y que quiero disfrutar, pero también quiero asegurarme un futuro”, ha destacado.














