Las trabajadoras de la tienda de Perfumerías Avenida de Cuenca no descartan emprender acciones judiciales colectivas ante el expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado por Hermanos Recio SL, empresa matriz de la cadena, que contempla el cierre de varios establecimientos en España y que afectará al establecimiento de la capital conquense. El establecimiento cuenta con cuatro empleadas que, según han explicado a este medio de comunicación, serán despedidas a priori por la empresa.
Voces de Cuenca ha tenido la oportunidad de hablar con dos de ellas, quienes han asegurado a este medio de comunicación que por el momento apenas han recibido información sobre cómo les afectará el proceso. Asimismo han reconocido que la posibilidad de acudir a los tribunales está sobre la mesa si detectan irregularidades durante la negociación. «Nosotras tenemos que mirar por nosotras, si no, no lo va a hacer nadie», ha señalado Mónica Hernansainz, que lleva cerca de tres años en la empresa. Preguntada por la posibilidad de emprender acciones legales, asegura que las empleadas permanecen unidas ante la situación: «Al final nos afecta a todas, entonces nos hacemos una piña».
Las trabajadoras explican que conocieron la noticia la pasada semana mediante una comunicación remitida por la empresa. «Nos han mandado un correo y ya está», resume Mónica. Según relatan, hasta ahora no han mantenido contactos con responsables de Recursos Humanos ni han recibido explicaciones detalladas sobre las condiciones del despido o las posibles alternativas existentes. «Todavía no sabemos nada», ha señalado Estela Recuenco, otra de las trabajadoras al ser preguntada por las indemnizaciones o condiciones de salida. Tampoco conocen con exactitud cuándo cerrará definitivamente el establecimiento. «A últimos de julio, pero tampoco sabemos el día», apunta.
La incertidumbre es total entre las empleadas. «Nos hemos quedado ahora mismo que no sabemos ni cómo reaccionar», reconocen, «estamos esperando a ver qué solución nos dan y tomar unas medidas u otras». Las afectadas ya han contactado con organizaciones sindicales para conocer sus derechos y seguir la evolución del procedimiento. Según explican, han mantenido conversaciones con representantes de Comisiones Obreras y CSIF, aunque ambas organizaciones les han trasladado que todavía deben esperar a que se desarrollen los primeros plazos legales del ERE antes de conocer con mayor detalle el alcance de las medidas.
Desde Comisiones Obreras reconocen que aún se encuentran analizando la documentación recibida y que todavía no han podido estudiar en profundidad el expediente. Por su parte, el responsable de Empresa Privada de CSIF en Cuenca, Jorge Rodríguez, ha asegurado a Voces de Cuenca que el sindicato ya se encuentra en contacto con sus servicios jurídicos y que todas las opciones permanecen abiertas. «Todas las medidas jurídicas y todas las herramientas legales que puedan existir para la protección de los trabajadores están sobre la mesa», afirma. «Tenemos que agotar los medios necesarios para que los trabajadores puedan conservar las mejores condiciones laborales».
El representante sindical considera además que las trabajadoras están afrontando el proceso con escasa información. «Las trabajadoras de esta empresa en Cuenca están ciegas, están en un hueco de información. No hay nada claro», sostiene. Según explica, más allá de la comunicación remitida por la empresa para iniciar la constitución de la comisión negociadora, «no hay nada oficial» sobre las condiciones concretas que afectarán a las empleadas de la capital conquense. Rodríguez también lamenta que Cuenca vuelva a perder actividad económica y empleo. «Es otra empresa que se vuelve a ir y es lo que principalmente nos llama la atención», señala. En su opinión, la provincia queda en una situación de especial vulnerabilidad dentro del proceso debido a su reducido peso en la estructura nacional de la compañía.
El ERE fue anunciado por Hermanos Recio SL el pasado 3 de junio dentro de un plan de reorganización empresarial con el que la compañía pretende adaptar su modelo de negocio a un mercado que, según sostiene, ha cambiado de forma estructural por el incremento de costes, la competencia online y la aparición de nuevos operadores. La empresa asegura que actualmente emplea a 656 personas en 26 provincias españolas y que la reestructuración afectará previsiblemente a menos del 15% de la plantilla. El plan contempla el cierre de algunos establecimientos y ajustes en otros puntos de venta, aunque la compañía subraya que todavía no existe un listado definitivo de cierres y que algunas decisiones podrían modificarse en función de la evolución de la campaña de verano y de las negociaciones abiertas sobre distintos locales. Dicho plan, tal y como se ha remitido a la prensa tanto por parte de la empresa como por CSIF es Javier Alonso, con quien el portavoz del sindicato se ha mostrado especialmente crítico al afirmar que «este señor en pocos meses ha hecho una reestructuración de la plantilla con un ERE, una solución muy irresponsable cuando se nota que no ha tenido la oportunidad de alzar su voz la representación de los trabajadores, ya no solo de Cuenca sino a nivel nacional».
En este sentido, el portavoz de CSIF ha aseverado que se trata de «una decisión unilateral» que ha tomado una persona que, según apuntan, había llegado a la empresa no hace mucho tiempo y que, a su juicio, ha reestructurado la empresa «sin tener en cuenta ningún histórico». Por su parte, Perfumerías Avenida sostiene que el objetivo de la medida es garantizar la viabilidad futura de la empresa, preservar el mayor número de puestos de trabajo posible y avanzar hacia un modelo «más rentable, eficiente y sostenible» a medio y largo plazo. En contraposición, Rodríguez ha insistido en que «tenemos que demostrarle a la administración de la empresa que tanto en Cuenca como en general España somos empáticos con el comercio local, con la pequeña y la mediana empresa». Por ello ha animado a los compradores a acudir a un negocio ante la presencia de carteles de liquidación por cierre, hacer acto de presencia y comprar para demostrar la solidaridad con los trabajadores y «con el esfuerzo que se hace para que esta ciudad pueda seguir manteniendo una condición de mercado de oferta de empleo bastante atractiva, que ya está bastante deteriorada». «Creo que si nos unimos la sociedad civil con los sindicatos se pueden lograr muchas cosas», ha concluido. Mientras tanto, las trabajadoras de Cuenca continúan esperando respuestas sobre un futuro laboral que, por por el momento, sigue lleno de incógnitas.













