El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por Telefónica tendrá un impacto especialmente severo en la provincia de Cuenca, donde la compañía cuenta actualmente con 13 trabajadores aproximadamente, según ha confirmado Miguel Ángel Gracia, responsable de la Unión General de Trabajadores (UGT) en la sección sindical de Telefónica en Castilla-La Mancha y miembro de la mesa negociadora en Madrid. En concreto, aunque la plantilla de la empresa de telecomunicaciones no es de las más numerosas si se prevé que sea de las más afectadas de toda la región. En el conjunto del país, el expediente implicaría el despido de más de 6.000 personas, alrededor del 37% de los trabajadores de Telefónica en España.
Gracia ha señalado que por el momento se desconocen tanto indemnizaciones, como condiciones económicas y particularidades del ERE pero, tomando como referencia expedientes realizados con anterioridad por la compañía se prevé que sean los trabajadores en edad más avanzada quienes resulten más afectados, especialmente aquellos nacidos entre los años 1968 y 1971. Dicha previsión es en la que se fundamente precisamente la afectación en el caso conquense, dada la media de edad de la plantilla, más elevada que en otros puntos de la región por la falta de relevo generacional. En global, las cifras previstas para Castilla-La Mancha sitúan la destrucción de empleo público para los 150 empleados en las cinco provincias en un 60%, un porcentaje del que Cuenca se situaría por encima según los cálculos.
En cuanto a los motivos que la empresa ha dado para la destrucción de empleo al comienzo de las negociaciones, Gracia ha explicado que la empresa justifica la medida por “motivos organizativos” vinculados a la fuerte competencia en el sector y a la presión regulatoria en el mercado de las telecomunicaciones, un mercado “ya bastante maduro”. Sin embargo, desde UGT rechaza estos argumentos y considera que existen “otras vías” para evitar que el ajuste recaiga nuevamente sobre empleo estable y de calidad.
Durante las negociaciones del ERE, que tal y como han explicado desde el sindicato en realidad son siete expedientes de regulación de empleo para cada una de las empresas del grupo, han comenzado este lunes 24 de noviembre y continuarán hasta el 23 de diciembre. En ellas UGT, que tiene mayoría en la mesa de negociación, ha reiterado que defenderá la voluntariedad como criterio esencial del proceso y que se opondrá a cualquier destrucción de empleo planteada como vía de ajuste. Del mismo modo en su voluntad está que los afectados puedan «enganchar» con una prejubilación según ha señalado Gracia.
La organización plantea además que el ERE vaya acompañado de la prórroga del convenio colectivo hasta 2030, ligado al plan estratégico de la compañía. “Una cosa va ligada a la otra”, ha subrayado Gracia, asegurando que garantizar el futuro de quienes permanezcan en la empresa es una prioridad.












