El frío de diciembre se abre paso este viernes 19 de diciembre en una mañana laborable que para muchos es sinónimo del inicio festivo, con los villancicos de los centros escolares como banda sonora que se mezcla con el habitual bullicio del tráfico en la Avenida de los Alfares. Apenas quince minutos antes de que el reloj del campus universitario marque las diez en punto, el ambiente festivo se torna melancólico en las inmediaciones del Hospital Virgen de la Luz, donde la última comitiva de ambulancias con los pacientes que deben continuar su estancia hospitalaria se prepara para realizar el recorrido hasta el Hospital Universitario de Cuenca (HUCU). Tras más de seis décadas, el corazón sanitario de la provincia se prepara para dar su último servicio.
Enviada la comitiva al HUCU el ambiente se siente extraño en los pasillos del Virgen de la Luz, donde la ausencia del bullicio habitual queda impregnada en los pasillos. Allí sus muros son testigos de las historias de miles de conquenses, que han dado la bienvenida y despedido a sus seres queridos en estas instalaciones que hoy cierran sus puertas para siempre. Lo que hoy se vive como un acto administrativo también es un ritual de despedida. La ciudad, sus profesionales, sus pacientes y familiares saben que el cierre no llega de repente, sino después de un largo proceso de transición que se inició hace meses, marcado por fases, traslados y previsiones detalladas.
Aunque la memoria colectiva vuelve exactamente un año atrás, momento en el que los reyes de España, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, inauguraron las nuevas instalaciones sanitarias, hay que avanzar hasta abril de este año para el inicio del proceso de traslado que alcazó su punto álgido en octubre y que marcó el inicio de la última etapa del adiós con el cierre de las Urgencias y el traslado de los primeros pacientes el sábado 13 de diciembre.
Una despedida que nunca quiso llegar
El último resquicio de actividad se encuentra en la quinta planta, allí el ajetreo se debe más a los nervios que a la actividad en sí misma. Los médicos internistas María José Hervás y Luis de Benito se preparan para dar el alta a los últimos tres pacientes del Virgen de la Luz, que están listos y recuperados para poder volver a su casa para navidad. Ambos sanitarios han desarrollado 33 años de profesión en este centro y aseguran que la tristeza es uno de los sentimientos que marca este día histórico para la capital conquense. Hervás comenta que recuerda a su primera paciente y la que será la última en el Virgen de la Luz y espera tener ese mismo recuerdo en el caso del HUCU.
Asimismo la labor de las enfermeras, en muchas ocasiones silenciosa y poco reconocida, ha sido una parte esencial del éxito de este titánico proceso. Beatriz Cañas expresa visiblemente emocionada como desde hace más de 30 años que lleva trabajando en la quinta planta ha acumulado nombres, recuerdos, alegrías y lágrimas con el sello inconfundible del Virgen de la Luz. Cañas señala que hoy deja atrás la que ha sido su casa e inicia una nueva etapa en la que insiste que «la buena actitud de profesionales, pacientes y familiares hará que todo funcione mucho mejor», destaca. Por su parte la que ya es supervisora de enfermeras de la quinta planta del HUCU, Lorena Lapón, dice sentirse muy ilusionada por el cambio que hoy marca el cierre definitivo del ya viejo hospital, un cambio que en su opinión «va a ser beneficioso para todos, para profesionales, para pacientes por supuesto y es un paso muy importante para Cuenca, para toda la provincia», concluye.
Miguel, Maripaz y Amadora son los últimos pacientes dentro del Virgen de la Luz. Por su parte, Miguel es un hombre anciano que se marcha a una residencia; Maripaz es una paciente tristemente conocida del servicio por sus muchas patologías a pesar de ser «relativamente joven» y Amadora se marcha con su hija a La Frontera hasta que esté totalmente recuperada para irse a Poyatos, su pueblo natal, a pasar las fiestas. Desde la llegada de la prensa, la salida de los pacientes se ha demorado más de media hora, en una despedida que nadie quería culminar hasta que han llegado las ambulancias. Cuando la comitiva baja en silla de ruedas al hall, una multitud de sanitarios ve las últimas camillas de ambulancias partir en una caravana de luz y sirenas, la última postal de un centro que, durante generaciones, ha sido sinónimo de salud y alivio.
Melancolía y agradecimiento ‘precintan’ el final de una era
Con los corredores desprovistos de pacientes y todos los trabajadores juntos, como una familia, ante las puertas del Virgen de la Luz, un precinto simbólico se coloca ante las cámaras y objetivos de los periodistas, atestiguando que el cierre para el público de estas instalaciones. Los doctores Jesús Val, Manuel Tordera y Juan Luis Bardají, exgerentes del Área Integrada de Cuenca junto al actual titular del cargo, José Antonio Ballesteros, combinan gestos de agradecimiento, memoria y esperanza. A través de sus nombres el hospital no se ha ido en silencio, pues su legado se ha hecho presente en cada palabra, en cada mirada.
Ballesteros, con esa «marca Virgen de la Luz grabada en el corazón» dedica unas últimas palabras de agradecimiento a los profesionales de toda el área sanitaria de Cuenca sin los que, asegura, el traslado del hospital «hubiera sido una quimera en la que hubiéramos fracasado». Asimismo señala el Virgen de La Luz con ese aura protectora, como un padre que cede el testigo a su hijo llegado el momento y, tal y como señala el gerente, «no puede hacerlo de una manera mejor», con el puesto 38 en el monitor de reputación sanitaria. A pesar de la vorágine de trabajo de los últimos cuatro meses, el actual gerente del Área Integrada de Cuenca despide el que ha sido su hospital y el de todos con la sensación de la «excelencia».
Mientras la cámara registra las puertas ya cerradas uno no puede evitar pensar en cada historia que nació, luchó, sanó o se despidió entre estas paredes. Historias invisibles que ahora se trasladan, como sus pacientes, a un nuevo espacio; relatos que, sin duda, seguirán siendo parte de la memoria colectiva de Cuenca.
VÍDEO DE LOS MOMENTOS PREVIOS AL CIERRE
GALERÍA FOTOGRÁFICA














