El Socuéllamos le arrebata el derbi a un Quintanar que lo intenta hasta el final

El Quintanar ha mantenido un juego directo y vertical que ha permitido al Socuéllamos sentirse cómodo y anotar tres tantos.

El Yugo UD Socuéllamos CF ha dado un paso al frente en la lucha por la permanencia tras imponerse por 3-1 al CD Quintanar del Rey en un derbi directo por la salvación en el Grupo V de Segunda RFEF. En el Estadio Paquito Giménez, los locales han combinado eficacia, solidez defensiva y pegada en los momentos clave para llevarse tres puntos vitales en esta jornada 28 del campeonato. El partido ha respondido desde el inicio al guion esperado con intensidad, urgencias y poco margen de error.

El contexto ha marcado el tono de los primeros compases de este duelo directo entre el entre el colista y penúltimo de la clasificación. El Socuéllamos, obligado a ganar para no descolgarse, ha saltado con con mayor determinación al campo. Una actitud que no ha pasado desapercibida en el inicio, cuando los de Emilio Ferreras se han hecho con el balón, han instalado el juego en campo rival y han buscado profundidad con un 4-4-2 dinámico.

Ese dominio inicial ha encontrado premio muy pronto. En el minuto 4, una buena acción por banda izquierda ha culminado con un centro preciso de Sergio Pérez al corazón del área que Marcos Legaz ha sabido transformar con eficacia. El tanto ha reforzado la propuesta del Socuéllamos, sólido en presión y bien organizado en defensa. Sin embargo, el Quintanar del Rey no ha tardado en reaccionar. El conjunto verdiblanco, que llegaba tocado tras su derrota ante el Real Madrid C, se ha ido creciendo con el paso de los minutos.

A partir del primer cuarto de hora, los visitantes han ajustado su estructura, pasando a salida de tres centrales y liberando carrileros para ganar profundidad, especialmente por la banda derecha. En estos minutos del encuentro se ha podido disfrutar de las mejores ocasiones con un remate peligroso tras centro lateral. El partido ha entrado en una fase de intercambio constante. El Socuéllamos buscaba transiciones rápidas con Verdú y Carmelo, mientras que Quintanar ha apostado por centros laterales y acumulación de hombres en campo contrario. Ambos equipos mostraban urgencia, pero también imprecisión en los metros finales.

Antes del descanso, los locales han rozado de nuevo el segundo en una contra muy bien conducida que no ha encontrado quien la rematase, mientras que el Quintanar no ha dejado de insistir a balón parado, generando inquietud pero sin concretar. Al paso por vestuarios el marcador se mantenía en un tibio 1-0 en un duelo equilibrado en juego pero decidido por la eficacia en área rival.

A la vuelta del parón el Quintanar ha dado un paso adelante. El conjunto conquense ha adelantado líneas, acumulado más hombres en campo rival y ha tratado de someter al Socuéllamos con juego directo y balón parado. Durante buena parte de este segundo tiempo el encuentro se ha vuelto más trabado, con interrupciones constantes y menos fluidez, con miedo a la sentencia del pitido final.

El conjunto local, lejos de descomponerse, ha mostrado madurez competitiva. El Socuéllamos se ha mantenido firme en defensa, con ayudas constantes en bandas y un bloque compacto que dificultó cualquier ocasión clara visitante. Aun así, el Quintanar ha avisado en alguna acción aislada y ha conseguido generar incertidumbre en el área rival. El punto de inflexión ha llegado en el tramo final. Con el Quintanar volcado y dejando espacios, el Socuéllamos ha castigado con precisión. En el minuto 82, José Carlos Padilla ha aprovechado un envío largo para definir con acierto y hacer el 2-0. Apenas un minuto después, Samu ha dictado sentencia culminando otra transición rápida para el 3-0, desatando la euforia en el Paquito Giménez y dejando al Quintanar completamente noqueado.

Ya en el añadido, Jaime conseguía marcar el tanto de resarcimiento para que los conquenses no se fueran de vacío a casa y ha maquillado el resultado con el 3-1 en una de las pocas acciones en las que el Socuéllamos ha perdido orden defensivo. El triunfo se explica desde la contundencia en ambas áreas con un Socuéllamos más eficaz, sólido e inteligente en la gestión de los momentos del partido. Los de Emilio Ferreras han sabido golpear pronto, resistir cuando tocaba y sentenciar al contragolpe.

Con esté revés en el tramo decisivo de la temporada, el Quintanar del Rey recibe un duro golpe y aunque se marcha con la sensación de haber competido, ha sido penalizado por su falta de acierto y un planteamiento demasiado directo que ha facilitado el trabajo defensivo rival. Tras este derbi de necesidades que ha terminado cayendo del lado de quien mejor ha interpretado el partido, los blanquiverdes recibirán la próxima jornada al Club Deportivo Navalcarnero en un encuentro a domicilio en San Marcos el próximo domingo.