Este sábado, 3 de enero, el Grupo V de la Segunda Federación retoma la actividad con un duelo de contrastes entre el Elche Ilicitano y la UB Conquense a partir de las cuatro de la tarde en Campo Diego Quiles de la ciudad alicantina. El conjunto blanquinegro llega a este compromiso tras un paréntesis navideño que el técnico Rober Gutiérrez ha calificado como una «semana muy atípica» debido a las festividades, «aunque asegura que el equipo ha tenido tiempo suficiente para preparar el encuentro y mantener el foco».
El conjunto conquense ostenta una impresionante racha de 14 partidos sin perder, lo que los sitúa en una posición de privilegio frente a un Elche Ilicitano que, curiosamente, aún no ha logrado sumar una victoria en su propio feudo. Los conquenses son séptimos, con 24 puntos, a uno del playoff, mientras que el el equipo levantino está en el puesto 16º, puestro de descenso, con diez puntos menos.
A pesar de estas cifras, Gutiérrez ha rechazado la etiqueta de favoritos, advirtiendo que se trata de un «partido trampa» ante un rival que se encuentra en una dinámica ascendente y que compite cada vez mejor. Sobre el filial franjiverde, el técnico destacó que es un equipo con una identidad muy definida, marcada por jugadores jóvenes, mucho ritmo y una apuesta por el juego asociativo desde la defensa. «Es un equipo que me gusta mucho por la personalidad que tiene», afirmó Gutiérrez, señalando que, aunque el exceso de arriesgar en la salida de balón les costó puntos al inicio, ahora han ajustado sus prestaciones.
La UB Conquense no llega demás en condiciones ideales a este choque. El equipo sufrirá las bajas sensibles de David López e Iñigo, quienes venían siendo los centrales titulares. El técnico admitió que estas ausencias en el eje de la zaga trastocan sus planes habituales y que el equipo podría resentirse, aunque confía en que los sustitutos estarán «muy alerta» para que estas faltas se noten lo menos posible.













