Manos Unidas inicia en Cuenca una nueva edición de actos contra el hambre

La campaña «Declara la guerra el hambre» es un recordatorio del manifiesto fundacional en el que las mujeres de la UMOFC se comprometieron a erradicar el hambre en el mundo.

La campaña «Declara la guerra el hambre» de Manos Unidas es un recordatorio del manifiesto fundacional de esta ONG de la Iglesia católica en el que las mujeres de la UMOFC se comprometieron a erradicar el hambre en el mundo. Una carencia que, pasado el primer cuarto del siglo XXI, es una cruda realidad para casi 700 millones de personas, además de ser causa y consecuencia de muchos de los conflictos activos en el planeta.

Manos Unidas trabaja para romper el ciclo entre hambre, pobreza y conflicto. La paz está en el centro de su misión, tanto desde la acción humanitaria como desde los proyectos de cooperación al desarrollo y la sensibilización al desarrollo en España y específicamente en nuestra provincia con su delegación diocesana.

Durante este jueves y viernes, la delegación de Manos Unidas en Cuenca cuenta con la presencia de una técnico de proyectos Marta Peláez Garmendia, que mostrará el trabajo de que desde hace 67 años esta organización lleva a cabo con la aportación principalmente de socios y colaboradores privados, relacionado con la propuesta de la campaña que se inicia.

Además de visitar diferentes centros educativos de la capital (IES Fernando Zóbel, Colegio FEC La Sagrada Familia e IES Hervás y Panduro), participará en un encuentro formativo con universitarios en la facultad de Educación.

La convocatoria de subvenciones de cooperación internacional de la Diputación Provincial de Cuenca del pasado año 2025 supuso, entre otras, la colaboración con Manos Unidas con la aportación económica para sufragar parte de un proyecto de desarrollo en Bolivia para mejorar los sistemas de producción agrícola y frutícola garantizando así la seguridad alimentaria familiar y promoviendo el desarrollo económico de la población campesina del Distrito Ckara Ckara (Cotagaita/Nor Chichas, departamento de Potosí) en su segunda fase.

Se trata de la colaboración para mejorar la calidad de vida y la reducción de la pobreza de la población campesina de 185 familias (974 personas).

La exposición creada para difundir esta colaboración alcanza su segunda edición tras la desarrollada y coordinada en 2021 sobre otro proyecto en RD Congo; el objetivo no es solo difundir este apoyo, sino también sensibilizar a la población conquense de las situaciones de pobreza de los llamados pueblos del Sur, mediante la reflexión artística.

Esta exposición está formada por 10 obras realizadas en serigrafía, dirigida por el profesor Ramón Freire. Los autores son alumnos del máster de Investigación en prácticas artísticas de la asignatura de Edición de la práctica artística, de la facultad de Bellas Artes de Cuenca, quienes han prestado su creatividad para colaborar con Manos Unidas.

Están inspiradas en la cultura y tradición de los campesinos bolivianos, de su forma de vida, de la naturaleza que les rodea y de la situación social en la que se encuentran, beneficiarios del proyecto que Manos Unidas lleva a cabo en Bolivia junto a la Diputación de Cuenca.

Se ha presentado en la ciudad junto con la explicación del proyecto en la biblioteca pública Fermín Caballero este jueves y estará expuesta hasta el sábado 14 de febrero.

Día del Ayuno Voluntario y presentación de la campaña

Este viernes, 6 de febrero, la organización celebra el día del ayuno voluntario, una oportunidad para acercarse a los empobrecidos y solidarizarse con los que pasan hambre, para sentirse cerca de los que más sufren las consecuencias de la desigualdad de este mundo.

Se celebra la Santa Misa en la parroquia de la Virgen de la Luz  a las 19:30 horas presidida por José María Yanguas Sanz, obispo de Cuenca, con el acompañamiento musical del coro parroquial. Al final, será presentada la campaña en un acto breve, pero de gran contenido informativo y de sensibilización.

Además, en la parroquia de San Román se ha organizado la cena contra el hambre para recaudar fondos y ponerse en el lugar de los más necesitados en una cena simbólica.

Durante el fin de semana, en las colectas parroquiales se recogerán los donativos para los fines de la organización, siendo primordialmente la ejecución de proyectos de desarrollo de carácter educativo, sanitario, agrícola y de acceso al agua y social.