Cruz Roja centra su campaña frente al calor en recomendaciones para los trabajadores al aire libre

La entidad lanza “Caliente, caliente… frio, frío”, una iniciativa que este año recurre al popular juego para indicar que "la solución está más cerca de lo que crees".

La provincia de Cuenca registra en estos primeros días de junio un notable ascenso de las temperaturas que, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), sitúan las máximas en torno a los 30‑33 °C en la capital y buena parte del territorio, con valores previsiblemente superiores en áreas más cálidas como la Mancha conquense.

Este incremento térmico, propio del avance hacia el verano, se produce además tras los episodios recientes de calor anómalo registrados semanas atrás y, para Cruz Roja Cuenca, pone de relieve la importancia de reforzar las medidas de prevención ante posibles situaciones de riesgo asociadas a las altas temperaturas.

Las altas temperaturas constituyen uno de los principales riesgos ambientales para la salud y afectan de forma desigual a la población. Aunque las personas mayores, la infancia, quienes padecen enfermedades crónicas o toman determinados medicamentos presentan una mayor vulnerabilidad, el calor extremo también supone un riesgo creciente para otros colectivos, como las personas que trabajan al aire libre, quienes practican actividad física o deporte en exteriores, las personas sin hogar, las que viven en viviendas con dificultades para mantener una temperatura adecuada o aquellas expuestas de forma prolongada al sol por motivos laborales o de ocio.

Con este objetivo, Cruz Roja pone en marcha una nueva edición de su campaña de sensibilización y acompañamiento frente al calor, promoviendo hábitos saludables y recomendaciones prácticas dirigidas a toda la población, con especial atención a quienes presentan una mayor exposición o vulnerabilidad.

Como parte de esa campaña, Cruz Roja lanza “Caliente, caliente… frio, frío”, una iniciativa que este año recurre al popular juego del que toma nombre para indicar que «la solución a lo que buscas está más cerca de lo que crees». Así, la entidad ha destacado que protegerse del calor es más sencillo de lo que parece, con recursos tan cercanos como un pequeño objeto (un abanico) o un gesto (hidratarse) que marcan la diferencia y protegen la salud.

Recomendaciones clave frente al calor

Con el fin de prevenir o reducir los problemas derivados de las altas temperaturas en la población general, Cruz Roja recuerda una serie de pautas sencillas a implementar en el día a día, para poder disfrutar del calor y del verano con mayor seguridad. 

  • Hidratación: Beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed, independientemente de la actividad física realizada.
  • Evitar ciertos tipos de bebidas: No consumir bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
  • Población en situación de vulnerabilidad: Prestar especial atención a bebés, niños y niñas, lactantes, mujeres embarazadas, personas mayores y aquellas con enfermedades que pueden agravarse con el calor (enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, problemas de movilidad, demencia, enfermedades mentales, y personas con abuso de drogas o alcohol).
  • Ambientes frescos: Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse siempre que se necesites.
  • Actividad física: Reducir la actividad física y evitar deportes al aire libre durante las horas centrales del día.
  • Ropa adecuada: Se recomienda que sea ligera, holgada, de colores claros y que permita la transpiración.
  • Vehículos: No dejar nunca a ninguna persona ni mascota en un vehículo estacionado y cerrado, especialmente a niños y niñas, mayores o personas con enfermedades crónicas.
  • Consulta médica: Ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas, consultar a un profesional sanitario.
  • Medicamentos: Mantener las medicinas en un lugar fresco, ya que el calor puede alterar su composición y efectos.
  • Alimentación: Consumir comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras y zumos.

Especial atención a trabajadores al aire libre

Aunque el seguimiento y atención a las personas mayores y con enfermedades crónicas sigue siendo prioritario, Cruz Roja pone el acento este año en quienes desarrollan su actividad en exteriores, uno de los colectivos más expuestos especialmente durante los períodos de ola de calor, y que conlleva riesgos graves para la salud.

Por ello, Cruz Roja recuerda medidas esenciales para prevenir golpes de calor, deshidratación y otros problemas relacionados con el calor extremo en estos entornos:

  • Protección solar y ocular: Aplicar protección solar FPS 50+ resistente al agua y sudor, y reaplicar cada dos horas, especialmente si hay sudoración excesiva. Utilizar gafas de sol UV 100%.
  • Vestimenta y calzado adecuado: Usar ropa ligera, holgada y de colores claros, preferentemente prendas de manga larga de protección UV, utilizando también sombrero de ala ancha que cubra cara y cuello, y calzado transpirable con suela antideslizante y calcetines de algodón. Evitar zapatos oscuros o sintéticos que retengan el calor.
  • Hidratación constante: Beber agua con frecuencia, aunque no se tenga sed (aproximadamente un vaso cada 15-20 minutos en condiciones extremas).
  • Alimentación. Consumir frutas con alto contenido acuoso, como sandía, melón o naranjas. Hacer comidas ligeras y frecuentes.
  • Organización del trabajo: Programar las tareas más exigentes para primeras horas de la mañana o al atardecer, y evitar trabajar en las horas de máximo calor (entre las 10 y las 16h), descansar 10-15 minutos cada hora en zona sombreada, y establecer sistema de vigilancia entre compañeros para detectar síntomas tempranos.