Las sucesivas borrascas que han atravesado la provincia y concretamente la capital conquense así como la crecida del río Júcar han supuesto una especial vigilancia y un aumento considerable de las actuaciones a realizar debido a los desperfectos ocasionados por el reciente temporal. Unos trabajos no programados que no han supuesto un coste añadido para las arcas municipales según ha defendido la portavoz del equipo de gobierno, Saray Portillo, durante la rueda de prensa el pasado miércoles.
A pesar de que el Ayuntamiento no cuenta con una valoración económica de lo que han supuesto los trabajos e intervenciones realizados, la concejala ha subrayado que todas las acciones se han llevado a cabo con los propios trabajadores municipales o con las empresas concesionarias de los diferentes servicios de la ciudad, como FCC o Cauler, por lo que no supone un coste añadido a los contratos adjudicados. Como ejemplo de ello, Portillo se ha referido al plan de podas que el Consistorio está desarrollando esta semana en la ciudad, segunda vertiente en la que se ha trabajado con los árboles tras poner el foco durante el punto álgido del temporal en eliminar aquellos que supusieran un riesgo para los conquenses.
Al ser preguntada por este medio de comunicación respecto a los pasos que se han llevado a cabo por parte del Ayuntamiento para comprobar el estado de las infraestructuras afectadas por lluvias, vientos e inundaciones en la ciudad, la portavoz ha indicado que no se ha realizado un paso a paso como tal porque la supervisión ha sido «prácticamente diaria». Según ha detallado, los técnicos municipales han efectuado inspecciones a primera hora de la mañana y, en función de la evolución del caudal, se han repetido cuando ha sido necesario a lo largo de la jornada.
Asimismo Portillo ha subrayado que en el transcurso de algunas de estas inspecciones, miembros del equipo de gobierno han estado presentes sobre el terreno junto a los técnicos. La concejala también ha señalado las reuniones de coordinación que se han celebrado tanto con técnicos municipales como con representantes de las empresas concesionarias, con el objetivo de evaluar posibles daños y actuar con la mayor rapidez posible para evitar posibles riesgos.













