López califica de «responsable» asegurar «la estabilidad jurídica» de los terrenos de Albaladejito

La delegada asegura que el centro "sufrió en el pasado decisiones" como el cierre y traslado del laboratorio pecuario en 2014 "durante el gobierno del PP".

La delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, ha visitado el Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito, donde ha destacado su papel en la investigación, la formación y la educación ambiental, y ha defendido la necesidad de garantizar su continuidad y estabilidad en la provincia. López ha realizado estas afirmaciones en relación a las acusaciones del Partido Popular provincial a la Junta de ceder más de 567 hectáreas situadas en una veintena de municipios conquenses y dos albaceteños a cambio de 4,8 hectáreas en la finca de Albaladejito. Dichas fincas rústicas tienen un valor estimado de 3 millones de euros y en su momento pertenecían a la extinta Cámara Agraria Provincial. La Junta, por su parte, aseguró que que no se había regalado «ni una hectárea de tierra a ningún empresario» y que lo que se había realizado era una permuta de bienes inmuebles mediante adquisición directa, con el objeto de regularizar la situación de los terrenos donde se ubica el Centro de Investigación Agroforestal Albaladejito.

En este sentido, López ha recordado que el Centro de Albaladejito «ya sufrió en el pasado decisiones que supusieron una pérdida importante para Cuenca, como el cierre y traslado del laboratorio pecuario en 2014 durante el gobierno del Partido Popular, que ahora vuelve a cuestionar este Centro», ha apuntado. La delegada de la Junta en Cuenca ha apuntado que «se trataba de un laboratorio de sanidad animal de referencia regional, con personal altamente especializado, cuya desaparición supuso un perjuicio para el sector ganadero y para la propia provincia». Por ello ha insistido en que «es especialmente importante aprender de lo ocurrido y proteger lo que tenemos», defendiendo que «asegurar la estabilidad jurídica de los terrenos del centro es una decisión responsable para garantizar su futuro y evitar riesgos innecesarios».

Desde la Junta a raíz de la visita de la delegada provincial han recordado que este centro ha acogido a más de 2.500 personas solo en 2025, sumando la participación en acciones formativas, los programas de educación ambiental dirigidos a escolares y las jornadas abiertas a la ciudadanía. En concreto, más de 500 personas han participado en cursos y actividades de formación vinculadas al sector agroforestal y al desarrollo rural, mientras que más de 1.000 escolares de Cuenca y su provincia han visitado el centro para aprender a cuidar la naturaleza y respetar el medio ambiente de forma práctica. A ello se suma la alta participación ciudadana en las jornadas y actividades divulgativas que se organizan periódicamente en Albaladejito. Por todo ello, la delegada ha subrayado que el centro «no sólo investiga, sino que es un espacio abierto a la sociedad y con un impacto directo en las personas».

Durante la visita junto a su director, Luis de León Larrainzar; López ha explicado que en Albaladejito se desarrollan proyectos de investigación muy ligados al campo, al cuidado del medio ambiente y al futuro del medio rural, una labor que ha podido conocer de primera mano gracias a las explicaciones del director del centro. Entre las principales líneas de trabajo, ha destacado la investigación destinada a conservar semillas y variedades agrícolas tradicionales, como lentejas, ajos o azafrán, evitando que se pierdan y facilitando que puedan seguir cultivándose en el futuro.

También se trabaja para mejorar cultivos como cereales y leguminosas, probando nuevas variedades y técnicas que ayuden a los agricultores a producir de forma más eficiente y sostenible. Otro de los ámbitos destacados es el de las plantas aromáticas y medicinales, como lavanda, romero o tomillo, así como la investigación en setas y hongos comestibles, orientada a mejorar su cultivo. A ello se suma la labor en gestión forestal, centrada en el cuidado de los montes, la prevención de incendios y la adaptación al cambio climático.