La Junta aprueba el proyecto del centro de almacenamiento de residuos no peligrosos en Cuenca

Determinan que no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria por estimarse que "no tiene efectos significativos en el medio ambiente".

La Consejería de Desarrollo Sostenible, a través de la Dirección General de Calidad Ambiental, ha publicado la resolución del informe de impacto ambiental del centro de recogida, clasificación y almacenamiento de residuos no peligrosos en Cuenca en la que determina que no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria por estimarse que «no tiene efectos significativos en el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas ambientales y de seguimiento que propone el promotor y los requisitos ambientales que se desprenden del presente informe de impacto ambiental».

La resolución, que se ha publicado este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), señala que el proyecto plantea la instalación de una planta en un solar ubicado en el polígono industrial de la Carretera de Montilla, en la calle La Melgosa, 20, en el municipio de Cuenca. La capacidad de almacenamiento de la instalación es de 500 toneladas, que anualmente serían de 6.453 toneladas.

El proyecto contempla la construcción de una nave almacén de 850 m², de los cuales 741 m² se destinarán a almacenamiento de residuos metálicos no peligrosos, principalmente metales férreos y no férreos y, el resto a oficinas, aseos y despachos. En el interior de la nave, el almacenamiento de los residuos se encontrará almacenados en contenedores individuales, debidamente separados y ordenados según tipología.

El informe determina que la propia actividad a desarrollar se considera, desde un punto de vista global, beneficiosa en tanto que consiste en la recogida, clasificación y valorización de residuos no peligrosos, procedentes fundamentalmente de los municipios del entorno.

Mediante el desarrollo de esta actividad se evita el depósito de residuos en escombreras o vertederos incontrolados, se fomenta su correcta gestión y se promueve su reintroducción en el ciclo productivo, contribuyendo a la reducción del consumo de recursos naturales mediante la sustitución de materias primas por materiales recuperados, según detalla la resolución.

Por su parte, los potenciales impactos (producción de ruido, polvo, etc.) serán todos «temporales y durarán mientras se desarrolle la actividad». Será fácilmente reversible a la situación previa, una vez esta finalice. La minimización de su efecto dependerá de la correcta aplicación de las medidas preventivas y correctoras derivadas de la evaluación de impacto ambiental del proyecto.