El primer altar dedicado a la diosa Minerva en una cantera en España se halla en Carrascosa del Campo

Este hallazgo de "extraordinaria" relevancia científica se ha registrado en el yacimiento romano del Cerro de la Muela.

La provincia de Cuenca alberga algunos de los yacimientos romanos más característicos de la época de los que todavía se descubren materiales y lugares de gran importancia para el territorio patrimonial. Los trabajos que se están realizando en el yacimiento del Cerro de la Muela, en el término municipal de Carrascosa del Campo, desde 2014 han hallado cerámica, herramientas y muchos objetos, pero con el último descubrieron que, además de una pequeña aldea medieval, también era una cantera.

Concretamente en el despoblado medieval de La Olmeda, donde observaron que tenía «muchas piedras», ha explicado a VOCES DE CUENCA el director arqueológico del Cerro de la Muela, Dionisio Urbina. En 2017 siguieron con los trabajos de excavación y descubrieron el tejado de un frontón de un templo, «una cosa que ves que está hecha por el hombre, que no es algo natural». Por lo que al año siguiente, el equipo directivo de la excavación pidió permiso a la Junta de Comunidades para realizar un sondeo en esa parte del yacimiento. Fue en 2018 cuando descubrieron un altar dedicado a Minerva, diosa de los oficios, de la sabiduría, la medicina, el comercio, y las artesanías.

Se trata de una singular aedícula excavada en la roca, dotada de frontón triangular, columnas estriadas y una hornacina central. Para los investigadores de este yacimiento, este hallazgo tiene una «extraordinaria» relevancia científica, ya que la inscripción conservada en ella, cuya lectura provisional es Minerve Domine Plotius Victor cum suo comitato, documenta un acto de devoción a Minerva realizado probablemente por un grupo de trabajadores vinculados a la explotación de la cantera o a actividades constructivas relacionadas con el cercano asentamiento romano.

La presencia del término comitato constituye un testimonio «excepcional» en Hispania y aporta información «de gran interés» sobre las formas de organización laboral y la identidad colectiva de grupos de trabajadores en época romana.

La dirección arqueológica ha destacado que las características lingüísticas y epigráficas del texto apuntan hacia una cronología situada entre finales del siglo II y el siglo III d. C. Este hallazgo confirmó a los investigadores que la cantera de La Olmeda era romana, ha destacado Urbina, quien ha indicado que dentro de las canteras «no es común encontrar dedicaciones, altares o cultos a dioses».

Sin embargo, ha matizado el director del yacimiento, «no hay muchas dedicaciones a Minerva». En el Imperio Romano solo se conocen dos, una en Inglaterra, y esta última que se ha encontrado en la localidad conquense, por lo que es la primera que se halla en una cantera de España. Este descubrimiento será uno de los que se recopile en una próxima publicación sobre las excavaciones que se están realizando en el Cerro de la Muela durante los últimos años.

La publicación del hallazgo «sin autorización»

El hallazgo ha provocado un revuelo sobre su publicación en una revista científica después de que algunos medios de comunicación se hayan hecho eco. Dionisio Urbina ha lamentado la difusión de parte de esta investigación «sin el conocimiento, consentimiento o autorización de sus responsables».

En este contexto, ha explicado que una vez que realizaron el sondeo, los arqueólogos volvieron a echar tierra y colocaron una capa de geotextil para protegerlo. Es por ello que la publicación de fotografías con el templo al descubierto significa que «alguien lo tiene que haber descubierto sin permiso», retirando las capas de protección instaladas tras la excavación, ha destacado el director.

Así lo ha detallado igualmente el equipo investigador en un comunicado remitido a los medios de comunicación, en el que los responsables del proyecto consideran «especialmente preocupante» que resultados obtenidos en el marco de una investigación «todavía inédita» hayan sido presentados públicamente por «investigadores ajenos a la dirección científica del proyecto». Asimismo, Urbina ha apuntado que contactaron con la revista científica en la que se ha publicado y les confirmaron que «todavía no había salido a prensa ni se había publicado, y que nadie tiene permiso para publicar nada de de ese número».

Más allá de estas circunstancias, Dionisio Urbina ha destacado que este hallazgo en una cantera dentro de un yacimiento es un «extra de interesante», que se suma a otros descubrimientos realizados en el Cerro de la Muela, con una superficie de 7.500 metros cuadrados, durante los doce años que llevan trabajando en el asentamiento romano, como el dibujo en un ladrillo que supondría la primera referencia europea de caballos con corazas.

Trabajo en la zona desde 1998

Por su parte, el autor del artículo publicado en la revista científica sobre el hallazgo, Juan Carlos Guisado, arqueólogo de la Escuela de Minas de Madrid, ha explicado a este periódico que el descubrimiento del altar a la diosa Minerva no pertenece al yacimiento romano del Cerro de la Muela, ya que está a tres kilómetros de este asentamiento, pues la Muela del Pulpón, como también se conoce a este yacimiento, «es un campamento militar, y la cantera es una zona de explotación minera de areniscas». Asimismo, ha explicado que la zona en la que se ha encontrado es la que lleva trabajando su equipo desde el año 1998 con el que crearon un mapa geológico.

En este sentido, el arqueólogo ha señalado que «hace años» un vecino de Palomares del Campo descubrió esta zona, «a quien hemos agradecido en el artículo su colaboración». «Esa cantera la conocía, yo y mi equipo, por supuesto, y más gente. Si no, no hubiéramos hecho el mapa geológico. Cuando tú tienes que hacer un mapa, que lo tienes que dibujar, la cantera la tienes que dibujar en sus posiciones originales, y eso te estoy hablando del año 1998», ha insistido.

Guisado ha destacado que en el mundo científico «lo que es eficaz es quien publica», en el sentido de que «cuando tú publicas una cosa, el original es tuyo». El arqueólogo ha insistido en que «eso es otro yacimiento distinto que está a tres kilómetros y ha sido mi zona de trabajo en 30 años».

«Hay mínimo cinco publicaciones mías hablando de yacimientos en ese término municipal que están a 200 metros y que están a 100 metros del sitio que estamos hablando. Y el protagonista es un vecino del pueblo, de la zona, que trabaja el tema agrícolamente, que nos lo ha avisado hace ya bastantes años», ha concluido.