La Fiscalía Provincial de Cuenca ha solicitado penas que en cómputo global alcanzan los 18 años de prisión para un hombre acusado de dos delitos de maltrato y uno de agresión sexual. En el juicio, que se celebrará en la Audiencia Provincial de Cuenca este miércoles 28 de enero, el acusado cuenta con un agravante de reincidencia respecto de los delitos de maltrato y respecto del delito de agresión sexual concurre la agravante por haber actuado el procesado por razones de género.
El procesado, A.G.R.R., que tenía 25 años en el momento que presuntamente cometió los delitos que se le imputan, mantenía una relación de pareja con B., compartiendo domicilio en Cuenca desde julio de 2024 hasta el mes de marzo de 2025. Durante ese tiempo, el acusado habría proferido contra B. «de forma continua» según señala el escrito fiscal expresiones tales como «inútil, gilipollas y que parecía tontita como los niños con síndrome de Down».
Asimismo, el fiscal sostiene que mantenía continuamente contra su pareja «una actitud agresiva e intimidatoria»; el escrito apunta que el acusado forzaba a su entonces pareja a que le escuchara, «diciéndole que hasta que él no acabase de hablar le mirase a los ojos». El fiscal también apunta que le obligaba a hacer lo que él deseaba «y en caso de que ella no hiciera lo que el acusado le exigía, se le acercaba con el puño cerrado colocándoselo sobre la frente».
El 6 de enero de 2025 cuando ambos se encontraban en el domicilio mantuvieron una discusión en la que el procesado «empujó a B. contra un sofá, se puso encima de ella y le agarró fuertemente del cuello apretándole hasta impedirle la respiración», señala el fiscal, quien añade que «aprovechando el temor que le había producido a B. por la agresión, el acusado le exigió mantener relaciones sexuales con él». A pesar de que la presunta víctima se negase insistentemente, «el acusado la cogió de los brazos inmovilizándola y consiguió tener con ella relaciones sexuales completas, penetrándola». A consecuencia de estos hechos B. sufrió una contusión costal de la que curó en dos días.
El acusado fue detenido por estos hechos el día 12 de abril de 2025, y en fecha 14 de abril de 2025 se acordó su situación de prisión provisional en la que se mantiene en este momento procesal. El detenido había sido condenado por anterioridad, en julio de 2023 por un delito de violencia doméstica, amenazas y lesiones. La fiscalía solicita teniendo en cuenta los citados agravantes tres años de prisión por el delito de maltrato habitual, un año por el delito de maltrato y catorce años más por el delito de agresión sexual.
Asimismo se pide la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por el mismo tiempo, pena de alejamiento prohibitiva de toda aproximación a B. a una distancia inferior a 500 metros de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro lugar en el que pudieran encontrarse y de toda comunicación con la misma durante veinte años entre todos los presuntos delitos.
La fiscalía también ha solicitado la privación durante cuatro años del derecho de tenencia y porte de armas, una medida de libertad vigilada durante diez años y una pena de inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidos, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad, por un tiempo superior de cinco años al de la duración de la pena de privación de libertad que le sea impuesta al procesado. El acusado deberá indemnizar a B. en la cantidad de 200 euros por las lesiones y en 6.000 euros por daños morales.













