Las donaciones de sangre en la provincia de Cuenca registraron en 2025 un total de 6.500 extracciones, lo que supone un descenso del 5% respecto a 2024. Este retroceso se concentra principalmente en las jornadas de los pueblos, que sumaron 4.800 donaciones, mientras que la capital experimentó un ligero aumento, alcanzando las 1.800 unidades frente a las 1.500 del año anterior.
Samuel López, presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Cuenca, explica que la caída en los municipios obedece a factores estructurales. «Cuando llegas a los 70 años ya no puedes donar, por lo que dado el envejecimiento y la despoblación de los pueblo de la provincia se dificulta mantener los números», ha señalado. Además, la coincidencia de las donaciones con eventos locales pueden afectar la asistencia, López apunta que de este modo «donde solíamos recoger entre 60 y 70 bolsas y ahora apenas llegamos a 30», detalla, una caída que «luego es muy difícil remontar», sentencia.
Son embargo, los primeros días de 2026 muestran un comportamiento alentador en la capital, donde el punto fijo de donación lleva operando en elHospital Universitario de Cuenca (HUCU) desde el pasado 15 de diciembre. Hasta el 21 de enero se habían registrado 107 donaciones, nueve más que las 98 del mismo período de 2025. Este aumento se ha visto especialmente impulsado por el llamamiento realizado por la hermandad tras el accidente de tren en Adamuz, que motivó una respuesta positiva de la ciudadanía. En algunos días se han llegado a registrar 21 donantes, cifras que «superan ampliamente lo habitual para los primeros días del año» en palabras de López.
El traslado al HUCU, mejores instalaciones pero una ubicación «más alejada y peor señalizada»
El traslado al HUCU ha supuesto mejoras en cuanto a instalaciones y material, pero también algunos retos logísticos. López reconoce que la señalización es «insuficiente» y que el acceso puede resultar complicado para algunos donantes, pues la nueva ubicación de la hermandad está en el edificio F, junto a Urgencias. Así, López apunta que «al principio la gente se perdía porque no estaba señalizado y estoy en peleas con la Gerencia para que indiquen dónde estamos» algo a lo que se incluye el nuevo emplazamiento «antes estábamos en la puerta del hospital y venía bien porque la gente que iba a ver a un familiar se pasaba y ya donaba sangre». López refiere que para señalizar «hemos colocado la furgoneta en la puerta para que la gente la vea y sepa donde estamos».
Sobre lo que les han transmitido los donantes, el presidente de la hermandad señala que «nos han dicho lo que comenta todo el mundo, que el hospital está más alejado que el Virgen de la Luz y que llegar es más complicado, sobre todo por la cuestión del aparcamiento, que igual que se dificulta para los pacientes y acompañantes, se complica para ellos», ha sentenciado.













