Apoyo general a la moción del PP que reclamaba más apoyo a los autónomos

La moción, que auspicia el autoempleo y la digitalización, se ha aprobado tras debatirse y modificarse el texto original.

El Grupo Municipal Popular ha trasladado una de sus propuestas nacionales al Pleno Ordinario del mes de noviembre celebrado este lunes con el objetivo de aliviar la presión fiscal y burocrática a los 18.323 empresarios que trabajan como autónomos en Cuenca. Aunque la moción ha conseguido salir adelante con la aprobación unánime de los 24 concejales presentes en la sesión, el beneplácito ha sido fruto del consenso y la modificación del texto originalmente planteado en dos puntos referentes a los viveros e incubadoras empresariales y la fiscalidad, así como moderar el tono general de la moción.

Para presentar el texto, la presidenta del PP municipal, Beatriz Jiménez, ha señalado que los autónomos son un colectivo vulnerable tal y como se ha demostrado tras este verano, un punto en el que las cifras han vuelto a caer tras cinco meses de crecimiento, lo que deja a Cuenca con menos autónomos que hace un año según ha asegurado Jiménez. La concejala popular ha afirmado ademas que «el 50% de los autónomos de la provincia se jubilarán en los próximos 15 años y si no actuamos perderemos talento y también actividad económica», ha destacado. Por ello, Jiménez ha instado al pleno municipal a facilitar y proteger el trabajo de los autónomos en una situación nacional en la que «el Gobierno de España anunció una subida de cuotas para 2026 de entre 200 y 2.500 euros anuales, siguen sin cumplirse los compromisos básicos, protección social, conciliación y simplificación burocrática y además España no ha aplicado la directiva europea que permitiría eximir del IVA a autónomos con facturación inferior a 85.000 euros», ha destacado.

La propuesta inicial del PP incluía un paquete de reivindicaciones fiscales, medidas de apoyo administrativo y el impulso de nuevas infraestructuras para emprendedores tales como viveros e incubadoras empresariales municipales en un inmueble de titularidad pública actualmente sin uso. Este punto, junto a la redacción de las demandas al Gobierno central, se ha convertido en el eje del desacuerdo y el principal punto de debate entre los grupos hasta alcanzar el consenso.

El concejal de Promoción Empresarial, Juan Manuel Martínez Melero, ha recordado que en la ciudad ya operan iniciativas como el vivero de AGE, el del Terminillo —dependiente de la Diputación— y programas municipales como Semillas o UFIL, que han generado más de una veintena de proyectos empresariales en ámbitos como la bioeconomía forestal. Según ha defendido el edil, antes de abrir un nuevo espacio debía justificarse una demanda real y contrastada. A ello se ha sumado el debate sobre el punto fiscal, rl texto presentaba propuestas específicas hacia decisiones del Gobierno central, especialmente en lo relativo al sistema de cotización por ingresos reales. Entre ellas se instaba a aplicar determinados tramos fiscales, adoptar medidas concretas como la franquicia de IVA hasta 85.000 euros, modificar ciertos criterios de cotización o implantar reducciones determinadas en las cuotas. Dada la concrección, aunque el trasfondo podía compartirse no permitía a los grupos políticos posicionarse respecto a principios generales.

Para salvar estas diferencias se ha abierto un debate para llegar a un punto medio que permitiera la aprobación de la moción con una reformulación parcial del texto que se ha saldado con el apoyo unánime del pleno. En este sentido, la primera negociación ha versado sobre la creación de un vivero de empresas municipal. En este caso el texto ya no manifiesta expresamente la creación de una estructura de estas características. Sin embargo, se abre la puerta a utilizar inmuebles municipales únicamente si las asociaciones empresariales detectan una necesidad concreta y justificada de nuevos espacios para evitar duplicidades con recursos ya operativos, a los que se mantendrá el apoyo municipal para reforzar su funcionamiento.

Del mismo modo, en cuanto a la fiscalidad se han evitado las demandas concretas que originalmente se planteaban para en su lugar instar al Gobierno de España desde el Consistorio a acordar con las organizaciones representativas de autónomos una reforma fiscal basada en “criterios de justicia y equidad”. En este sentido también se ha moderado el tono general de la moción para centrarse en su su propósito esencial, respaldar al colectivo autónomo desde el consenso institucional. El proceso de negociación ha permitido reconducir el tono y cerrar un acuerdo unánime que ha concluido con una moción más abierta y cooperativa en la que impulsen medidas municipales de apoyo al autoempleo, la formación y la digitalización. Finalmente la moción ha sido aprobada con los 24 votos a favor, sin abstenciones ni votos en contra.