García-Page recuerda que se defiende la ordinalidad «en contra de las resoluciones aprobadas por el PSOE»

El líder del Ejecutivo regional ha apuntado que amparar el privilegio de ordinalidad supone "una trampa".

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha denunciado en la inauguración de una nueva escuela infantil en Ledaña el nuevo modelo de financiación planteado por el Gobierno de España en acuerdo con el independentismo catalán, un modelo que en palabras del líder autonómico «de entrada, es injusto», dado que «mientras establezca privilegios para unos, no puede ser bueno para el conjunto», ha asegurado. El líder regional ha apostillado que el debate financiero «ha unido a toda la derecha y ha fracturado a la izquierda», que debate esta cuestión «a excepción de quien gana con el negocio», ha subrayado.

En este sentido, Page ha recordado que el Partido Socialista ya rechazó dos enmiendas a favor de la ordinalidad en su último Congreso, celebrado en Sevilla hace algo más de un año. La ordinalidad implica que si una comunidad es la que más aporta al sistema debería ocupar la misma posición en cuanto a recursos recibidos, por lo que el presidente autonómico ha apuntado que «amparar un privilegio como la ordinalidad constituye una trampa» y que «se está haciendo en contra de las resoluciones aprobadas por el Partido Socialista Obrero Español», ha enfatizado.

En este marco, el presidente regional ha destacado que «más allá de las cuentas o de los cuentos que nos quieran plantear, necesitamos un sistema que, como mínimo, tiene que ser transparente», ha explicado. A este respecto, ha tratado de explicar de manera coloquial la financiación apuntando que «se puede poner más cantidad en el menú del día que nos dan» pero si, en paralelo, «se está estableciendo un menú a la carta para algunos» el sistema es «tramposo», ha comparado.

El presidente autonómico, quien ha lamentado no haber sido invitado a participar en ninguna negociación sobre este asunto a pesar de «estar en el mismo proyecto político» se ha preguntado si «puede ser, de verdad, Oriol Junqueras el que decida el modelo de financiación de nuestra educación, de nuestra sanidad y reservarse un privilegio para una parte de España a costa del resto».

Por último, el presidente regional ha apuntado que «yo no me someto a argumentarios ni a consignas» y que «mi obligación es defender a Castilla-La Mancha», ha recalcado al tiempo que ha insistido en que la infrafinanciación de la Comunidad Autónoma alcanza los 12.000 millones de euros en los últimos once años en los que el modelo ha permanecido caducado, una cantidad que a su juicio ha supuesto «una deuda extraordinaria que debería estar aquí» y «tener que estirar para que salgan los proyectos».

Asimismo, el líder regional ha concluido el asunto apuntando que los «privilegios» se harán notar «cuando vengan las vacas flacas» porque asegura que «habrá quien haya blindado su situación mientras que para otros se traducirá en cerrar hospitales, escuelas y universidades». Algo que, ha añadido García-Page «lo plantea alguien que había ido contra esto», en referencia a la existencia de privilegios, una situación que «sonroja como poco», ha apostillado.

30 millones de euros para la reestructuración del viñedo y «seguir siendo referencia en todos los mercados«

García-Page, ha avanzado además la publicación este lunes en el Diario Oficial de la Comunidad Autónoma de una nueva convocatoria dotada con «30 millones de euros para ayudas a la reestructuración del viñedo que tan buenos resultados están produciendo en la mayor despensa del vino, prácticamente del mundo» y que ha convertido a la Comunidad Autónoma en «referencia en todos los mercados», ha subrayado. El presidente ha insistido en que procede de Castilla-La Mancha «el 9 por ciento del vino de todo el planeta y no nos conformamos simplemente con la cantidad, sino que mejoramos permanentemente», ha destacado.

Asimismo, el presidente García-Page ha adelantado uno de los acuerdos de Gobierno que aprobará este martes el Ejecutivo que preside, tal es el caso de una partida de «48 millones de euros para tratamientos selvícolas y, en definitiva, para el mantenimiento de 12.000 hectáreas muy sensibles» en la región. Sobre esta medida, el presidente castellanomanchego ha recordado que «los incendios hay que apagarlos en invierno», por lo que ha considerado que este montante destinado al tratamiento técnico de superficies forestales contribuyen a una labor «esencial» que en la actualidad lleva a cabo la Administración «sabiendo que, por mucho gasto que parezca, a la postre termina siendo una buena inversión porque mucho peor es tener que reponer y tener que gastar en la extinción de incendios», ha concluido.