El presidente de Emiliano García-Page ha dejado este martes en el aire su futuro político y no ha aclarado si volverá a presentarse a las elecciones autonómicas. «Es una decisión que en su momento tendré que valorar», ha asegurado este lunes durante una entrevista en el programa ‘La Brújula’ de Onda Cero realizado desde las Cortes regionales con Rafa Latorre, en la que ha reconocido que todavía no ha tomado una decisión y que contempla «todas las opciones».
Durante la conversación, García-Page ha señalado sentirse «muy conciliado» con su vida personal y política. Sin embargo ha explicado que «la política se ha vuelto muy vil, muy agria» y que «las familias lo pagan». El dirigente autonómico ha asegurado además que recibe críticas internas cada vez que se aparta de la línea oficial del partido. También ha insistido en que su partido debe pensar «en el mañana y en el pasado mañana» y ha sostenido que el partido «no va a necesitar refundación cuando pase esta etapa». Aun así, ha reconocido que se encuentra «en una minoría muy minoritaria dentro del PSOE» por las discrepancias que despiertan sus opiniones. «Yo cada vez que digo algo que no está en la oficialidad, pues recibo multitud de mensajes críticos», ha expuesto.
El presidente castellanomanchego carga contra la situación judicial de José Luis Rodríguez Zapatero
Latorre no ha dudado tampoco en preguntarle por el caso Plus Ultra. Era el propio García-Page quien se enteró en directo de la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una entrevista en esa misma casa con Carlos Alsina. En plena emisión, el dirigente regional supo que el también exsecretario general del PSOE marcaba un precedente en la historia de la democracia al ser citado a comparecer ante la justicia por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el citado caso. García-Page ha definido el momento actual como «el más delicado del PSOE en democracia» y ha afirmado estar «muy preocupado» por la situación del partido. «Nunca ha habido una acumulación de dudas sobre el PSOE y de fallos tan clamorosa como la que estamos viviendo», afirmó. También sostuvo que «hay muchísima gente hoy muy rota, muy desazonada» dentro de la formación.
Aunque ha deseado que el ya imputado pueda ofrecer una explicación sobre esta situación y que sería «de los que celebrarían que quedara clara su inocencia». No obstante, ha defendido el trabajo de jueces, Guardia Civil y Policía y ha rechazado las teorías conspirativas. «No soy partidario para nada de pensar que todo son conspiraciones», ha manifestado. Además, ha reconocido que «lo más duro de aguantar en la situación actual» es comprobar que «queda mucho» por salir a la luz. «Hay muchísima información, muchísimas pruebas, muchos informes elaborados», sostiene. También ha afirmado que «el que la hace la tiene que pagar» y ha defendido que el nivel de exigencia debe ser mayor entre los propios compañeros de partido.
En este sentido ha defendido que «los partidos políticos no son fines en sí mismos» y ha lamentado que «la política se ha terminado convirtiendo en eso que le pasa a los políticos». En este sentido, ha reivindicado la política como herramienta al servicio de los ciudadanos y ha aclarado que se trata de una profesión «vocacional» que «es como lo sentimos la inmensa mayoría de mi partido». También ha asegurado que «es una perversión del modelo y del sistema que daña mucho» el considerar que «todo lo que hace el de enfrente está mal y lo que haces tú, aunque sea lo mismo, está bien porque lo haces tú».













