El Gobierno regional destaca que «la llegada de la vacuna debe ser motivo de esperanza y alegría no de confrontación»

“Ahora que vemos la luz al final del túnel, no nos podemos relajar”, ha dicho la portavoz del Gobierno regional al tiempo que ha recordado las palabras pronunciadas por Araceli, la primera mujer vacunada en España: A ver si este virus se va y esta vacuna sirve para unirnos

“Finaliza el 2020, un año atípico y doloroso en el que hemos tenido que demostrar nuestra capacidad de resistencia. Y no nos debemos olvidar de las y los compatriotas que han fallecido. A sus familiares amigos les damos el pésame”. Con estas palabras ha comenzado la consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández, el balance de gestión anual.

A renglón seguido, ha aprovechado para hacer de nuevo un llamamiento a la responsabilidad. “Ahora que vemos la luz al final del túnel, no nos podemos relajar”, y para ello ha recurrido a las palabras pronunciadas por Araceli, la primera mujer vacunada en España contra la COVID-19: “a ver si este virus se va y esta vacuna sirve para unirnos. Unir a las familias y a la sociedad, ya que, mientras nos entretengamos en polémicas absurdas, como las vividas en los últimos días, estaremos perdiendo energías para salir de esta situación”. En este sentido ha agregado que “la llegada de la vacuna debe servir de motivo de alegría y esperanza, no de confrontación. Todo lo demás sobra”.

Pero, a juicio de la consejera y portavoz, también es un momento oportuno para extraer conclusiones del año vivido. “La primera, irrenunciable, es que el sistema de salud debe ser público, gratuito y universal; la segunda, que la salida de la crisis no puede ser solo de una parte de la sociedad; tercero, que los sistemas de protección social deben ser fuertes; y cuarto, priorizar el interés general sobre todas las cosas. Sin olvidar que la unidad nos hace más fuertes y, por el contrario, la confrontación sólo debilita, genera frustración y odio. Y la verdad es que no necesitamos ninguna de las dos cosas”, ha manifestado.

Más bien, todo lo contrario, a raíz de las palabras pronunciadas por Blanca Fernández, quien ha señalado que “lo que necesitamos es esperanza, autoestima colectiva y solidaridad. La esperanza que nos da la vacuna, la autoestima que nos da el saber que la ciencia ha sido capaz de desarrollarla en tiempo récord, y la solidaridad que hace que España sea un gran país y Castilla-La Mancha una gran región”.

Con estas premisas, y con todas las cautelas, la portavoz del Ejecutivo castellanomanchego ha ofrecido algunas cifras de la situación epidemiológica, al manifestar que “hay que reconocer que hoy el virus está más contenido aquí que en el resto de Europa. Y, si eso es así, es porque algo estaremos haciendo bien y habremos aprendido ya después de 10 durísimos meses como país y como región”.

En este sentido, analizando la incidencia acumulada (IA) de los últimos 14 días, en Castilla-La Mancha hay 293 casos por cada 100.000 habitantes, y se encuentra por debajo de Baleares, Madrid y otras tres comunidades autónomas; pero es que Reino Unido registra 658 casos; Italia y Alemania en torno a 400; Países Bajos y República Checa tienen 900; Suecia 742; o Portugal 424.

Ello no ha sido óbice para recordar que el 26 por ciento de la población de Castilla-La Mancha está con medidas de nivel 3, mientras que hace unas semanas esa cifra era del 2,5 por ciento. Esto ha llevado al Ejecutivo regional a que, “además de tomar medidas de contención generales, estamos adoptando medidas con bisturí. Por ello, agradecemos el esfuerzo de la población y volvemos a pedir, de corazón, que se cuiden y que cuiden a las personas que tienen a su alrededor”.